No hay nada nuevo

DEPORTES

Lo sucedido en San Mamés era algo tan habitual que obligó a la Federación en su día a poner en vigor una normativa para impedirlo. Caparrós tomó la decisión muy tarde y le pillaron. El primer hecho similar que recuerdo se remonta a la temporada 1940-41 en una liguilla de ascenso a Primera, con el Deportivo, Granada, Real Sociedad y Castellón (ascendieron los cuatro, Castellón y Deportivo mediante sendas promociones contra Zaragoza y Murcia). Paco Bru, entrenador granadino, estiraba o recortaba las medidas del campo según el equipo que visitara Los Cármenes. Más tarde, Taioli, entrenador del Murcia, presumía de hacer lo mismo cuando tocaba jugar en La Condomina a los grandes equipos.

También en Riazor se tomaron esas medidas encaminadas a reducir las posibilidades de los visitantes, en un intento por aumentar teóricamente las del Deportivo. En este aspecto, el mejor fue Helenio Herrera que igual acercaba el punto de penalti a la línea de meta «porque de cada cuatro penaltis que se pitan, tres son a favor del equipo de casa», como ordenaba que se elevara en un palmo la altura de la portería «porque jugando en casa el Deportivo tira a gol muchas más veces y los balones se nos van altos». Lo entrecomillado son palabras de Helenio Herrera. En el fútbol ya no hay nada nuevo.