Va para ocho años que el menisco de Raúl Tamudo recibió la extremaunción. Sucedió en Escocia. Por entonces, el Espanyol buscaba dar el pelotazo con =el traspaso de un jugador de esos que, por estar tan vistos, nadie quiere. Tamudo, el otro Raúl, tras estudiar una fabulosa oferta del Glasgow Rangers se decidió por abandonar Barcelona. Era octubre del 2000. Tras una despedida lacrimógena, el delantero se lanzaba a un cambio de aires que bien hubiera sido mejor llamar cambio de soplo, tan corta fue la aventura escocesa. En efecto, al día siguiente, tras la revisión médica, los galenos escoceses de ojo de cubero procedieron a exclamar que aquel menisco no era normal. Y estaban en lo cierto: el menisco de Tamudo era ya por entonces extraordinario. Se desconoce si aquellos médicos ocultaban sus amores por el Celtic, el otro club de Glasgow, pero le descartaron y privaron al Rangers de uno de los más grandes delanteros.
Ahora, más de siete años después, Tamudo lleva esta temporada diez goles en 16 partidos, aun teniendo en cuenta que una lesión le impidió disputar los dos primeros encuentros. Está a solo nueve tantos de su mejor registro, conseguido en la temporada 2003-04. Es más, el espanyolista es el único delantero en activo que consiguió diez goles durante las últimas nueve temporadas.
Hace una semana, el Deportivo sufrió los prodigios del torbellino de Santa Coloma en el último partido de Copa en Riazor, y el sábado, el Villarreal también sucumbió a dos goles, coreados por infinitos bailes en el área. «Lo importante es que el equipo ha ganado, que seguimos en racha y que hemos jugado un buen partido», explicó Tamudo tras el partido liguero.
Con la vista puesta en la próxima Eurocopa (es la gran coartada de Luis Aragonés para dejar al Raúl blanco en casa), Tamudo se revuelve ante la adversidad dispuesto a agrandar su nombre en el santoral periquito. Nunca antes un menisco desahuciado dio tanta alegría a una pierna y sonrisas a una afición. El trofeo más cotizado del relicario blanquiazul.