Por primera vez en sus 30 años de historia, el Dakar no tomará la salida. Las amenazas terroristas de Al Qaida han obligado a la organización de la prueba a seguir la recomendación del Gobierno francés, que el jueves desaconsejaba a los ciudadanos de su país, incluidos los participantes en el rali, viajar a Mauritania. Los participantes, que esperaban tomar hoy la salida en Lisboa, se mostraron desolados. Al Qaida difundió un mensaje en el que critica la colaboración de Nuakchot con los «cruzados, los apóstatas y los no creyentes» y en el que anunciaba ataques contra los franceses en Mauritania, país que iba a acoger ocho de las quince etapas del 2008. Además, los servicios secretos galos interceptaron conversaciones entre grupos afines a la red terrorista que pretendían atentar en sectores por donde estaba previsto el paso de la carrera. «Teniendo en cuenta las actuales tensiones políticas internacionales, el asesinato de cuatro turistas franceses del pasado 24 de diciembre, acto relacionado con un brazo de Al Qaida, y las amenazas proferidas contra la carrera por grupos terroristas, ASO no puede pensar en otra decisión razonable que no sea la anulación de la prueba deportiva», reza el comunicado de la organización de la prueba. A pesar de todo, los responsables de la carrera se muestran optimistas sobre el futuro: «El Dakar es un símbolo y nada puede destruir los símbolos». Pero los perjuicios económicos que representa la anulación para participantes y organizadores hacen prácticamente inviable la continuidad del rali. Nadie querrá apostar por una prueba que cuesta millones de euros a a los equipos punteros que compiten y que tiene tan pocas garantías de que se lleve a cabo, como ha quedado demostrado. En años anteriores ha habido atentados. En el Dakar siempre han existido asaltos a periodistas, tiroteos, accidentes y robos. Charles Cabanne murió en 1991 al ser tiroteado en Malí cuando conducía un camión de asistencia. Pero la carrera siempre había salido adelante. Las autoridades mauritanas habían aprendido a controlar con un gran despliegue humano otro tipo de amenazas durante otros años. Pero los ataques de Al Qaida son más difíciles de evitar. Demasiado riesgo. Incluso para el Dakar.