Cabrero, el artífice del hito, nació en Santander

AFP

DEPORTES

04 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El entrenador Ramón Cabrero, desconocido hasta hacía unos meses, se convirtió en el gran conductor de Lanús, que hizo historia este domingo al conquistar el Torneo Apertura 2007, el primer título del club. Nacido en Santander hace 60 años, Cabrero jugó en Lanús entre 1965 y 1971, y continuó su carrera como futbolista en Newell's Old Boys y en los españoles Atlético Madrid, Elche y Mallorca, para luego regresar a la Argentina.

Cabrero solo tenía cuatro años cuando su familia se estableció en Argentina. Pero, aunque pasó poco tiempo en España, aún mantiene esta nacionalidad. «Los recuerdos que tengo de ese país son de cuando jugué en el Atlético de Madrid. Incluso ahí tuve la oportunidad de conocer a mis familiares. Y hasta me tocó el servicio militar, en Vitoria», recuerda.

Tras varios años como entrenador de las divisiones juveniles de Lanús, Cabrero asumió la dirección técnica del primer equipo hace dos temporadas. Sustituyó a Néstor Gorosito en la parte final del Apertura 2005. Todo parecía indicar que su cargo iba a ser interino, pero los buenos resultados que consiguió en los últimos partidos de ese certamen y su conocimiento de buena parte de los juveniles que integrarían el plantel principal, le reportaron apoyo de los dirigentes, pese a su falta de experiencia en la máxima categoría

El subcampeonato alcanzado en el Apertura 2006, detrás de Boca Juniors, significó otro espaldarazo para Cabrero, que decidió redoblar la apuesta y armar buena parte del equipo con los jóvenes con los que había trabajado, entre los que se destacaban Matías Pelletieri, Diego Valeri y Lautaro Acosta, hoy titulares.

«Cuando empezamos la campaña, el objetivo era llegar a los 30 o 32 puntos, pero luego nos convertimos en aspirantes. Hemos trabajado a largo plazo», señaló. Pero eso no merma la emoción del triunfo. «Yo ya no puedo pedir más», confesó tras el título.