El portero del Milán simuló, con poco tino, una agresión por parte de un aficionado del Celtic.
05 oct 2007 . Actualizado a las 19:38 h.Indigna del fútbol, y ni siquiera digna de un Oscar. Esa fue la conclusión de los medios italianos tras la «actuación» del arquero del Milan, el brasileño Dida, protagonista de una grosera simulación durante el partido ante el Cestic Glasgow por la Liga de Campeones.
La primera señal de que nadie se tomó en serio el «golpe» que habría recibido Dida fue dada hoy por Adriano Galliani, vicepresidente del Milan.
«No vamos a presentar ninguna protesta», dijo el dirigente.
La mejor decisión posible, porque una de las imágenes más repetidas en medio mundo fue la de Dida derrumbándose tras una agresión que no fue tal.
El Celtic Glasgow ganó por 2-1 al Milan gracias a un gol agónico del australiano Scott McDonald en tiempo de descuento y bajo una lluvia torrencial. Steve McManus, a los 62 minutos había abierto la cuenta para los escoceses, en tanto que el brasileño de Kaká igualó seis minutos después para los «rossoneri», de penalty.
Tras el gol postrero, un hincha del Celtic saltó al campo y rozó al portero del Milan, Dida, quien fue retirado en camilla y con una bolsa de hielo en su rostro. Inicialmente pareció que el Celtic debería afrontar una eventual sanción por parte de la UEFA, pero enseguida las imágenes televisivas mostraron que el portero brasileño habría exagerado.
La UEFA va a esperar al reporte del partido que debe confeccionar el árbitro Markus Merk para decidir sus próximos pasos.
Mientras ese informe llega y se analiza, los medios italianos fueron crueles con Dida, cuya simulación fue tan grosera -«cayó» tras dar unos pasos, y segundos después de haber sido «golpeado»-, que movió a risa y burla.
«Dida se puso en ridículo: no lo tocaron y simuló» tituló el diario Tuttosport. Corriere dello Sport exige: «Milan, hay que darle una lección a Dida por ésto».
En muchos observadores se revivió el recuerdo de 1971, cuando Roberto Boninsegna, del Inter de Milán, causó graves perjucios al Borussia Mönchegladbach.
El entonces campeón de Alemania arrolló en la Copa de Campeones de Liga a los italianos por 7-1, pero la victoria fue anulada porque Boninsegna, supuestamente lesionado por el lanzamiento de un lata de cerveza vacía, se desplomó como herido por el rayo y fue sacado en camilla del campo.
La historia no se repetirá. La Gazzetta dello Sport fue contundente hoy: lo que recibió Dida, «protagonista negativo» de la noche, fue «una caricia». Y eso que la misión de Dida como «atleta de Cristo» es la de «divulgar la palabra de Dios en el fútbol».