Toba habla de la decepción de la plata y desvela los problemas físicos de Navarro, Gasol y Calderón en la final ante Rusia
20 sep 2007 . Actualizado a las 02:51 h.Sergio Toba ya pasea por Galicia con la medalla de plata del Europeo de baloncesto. El coruñés afincado en Ourense desvela que Calderón, Pau Gasol y Navarro jugaron tocados la final, lo que no sirve de consuelo a la frustración y la decepción que vivió en primera persona y a nivel colectivo. Como los jugadores, quiere estar en los Juegos Olímpicos de Pekín para desquitarse.
-¿Cómo le ha sentado la medalla de plata?
-Muy difícil de digerir. Ahora lo llevo mejor, pero ha sido muy duro. Ha sido frustrante porque esta selección seguro que es el mejor mejor equipo de Europa y de cada 100 partidos con Rusia ganaría más de 90.
-¿Qué pasó para que se quedara sin el oro?
-Podemos hablar de una combinación de factores. Físicamente, nuestros tres jugadores más importantes tenían problemas. Calderón lo pasó muy mal desde el primer cuarto, Pau estaba agotado después de jugar 37 minutos contra Grecia, dato que confirman sus fallos desde el tiro libre, que fueron casi todos al final, cuando más cansado estaba; y Navarro tuvo la desgracia de llevar un golpe en el pie en el primer cuarto y quedarse sin tres uñas, algo que nadie sabe y que nos obligó a llevarlo a un hospital tras el partido. Que conste que nada tuvo que ver con la rotura anterior. Además, el equipo llegó muy tocado del esfuerzo con Grecia, nos pudo la ansiedad, queríamos ganar en el primer cuarto, y tampoco tuvimos suerte en las dos últimas canastas. En vez de escupirnos el aro el tiro de Pau pudo escupir el de Holden.
-¿Cómo se vivió la derrota en el vestuario?
-Fatal. Lamentos, lloros, fue un trago duro de pasar. Fue la situación más triste de toda mi carrera deportiva. Era como si nos hubiesen eliminado en cuartos y no en la final.
-Hay quien apuntó a que pagaron el exceso de euforia.
-Nadie tenía idea de que había una fiesta preparada. Todo el mundo estaba concentrado en ganar el partido, pero todo se volvió en contra.
-¿Qué tal la medalla?
-Ya soy veterano y me hice con ella. Hay quien dice que es más bonita que la de Japón, pero yo me quedo con el oro.
-¿Puede afectar esto en el futuro?
-Estoy convencido que no. Después de perder con Croacia todo el mundo reaccionó jugando un gran partido en la fase de grupos ante Grecia. En estos momentos todo el mundo está deseando que lleguen cuanto antes los Juegos de Pekín. Todo el grupo sin excepción se merece una nueva oportunidad en la Olimpiada.
-¿Usted va a seguir?
-Ese es mi deseo y espero que sí. En octubre me pondré en contacto con la federación porque quiero seguir al menos un año más. Me apetece mucho vivir otra olimpiada después de la experiencia de Atenas. Entonces estaba muy reciente el 11-S y había restricciones de todo tipo, pero en China espero que podamos vivir la villa olímpica con toda intensidad.
-Sin embargo, usted ha confesado que quedó muy cansado de este Europeo.
-Para mí ha sido una liberación que todo haya acabado. Estoy muy cansado por muchos factores y circunstancias y todos los que me conocen me lo notan en la cara. Lo de Navarro ha sido un asunto muy difícil del que prefiero no hablar, pero a cambio me quedo con la relación con todo el mundo, desde los jugadores a mi compañero Kiko Lacomba [el fisio del Unicaja], con quien me he compenetrado muy bien.