Federer, a dos pasos del récord de Sampras

S.?A.

DEPORTES

11 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Roger Federer salió del centro nacional de tenis Billie Jean King de Nueva York con un nuevo Grand Slam en el bolsillo y ensombreciendo la leyenda de Pete Sampras, cuya condición de mejor tenista de todos los tiempos se tambalea.

Pete Sampras colgó la raqueta con 64 títulos, catorce de ellos de Grand Slam. Sólo se le resistió Roland Garros, igual que le ocurre al suizo. Por su parte, Federer totaliza 51 éxitos, 12 de ellos major . El tope fijado por Sampras y el asalto definitivo a París son dos de las pocas motivaciones que le quedan al suizo en un circuito donde cada compromiso le sabe a trámite. Federer solventa cada partido con una suficiencia notable. Ha convertido el triunfo en una cuestión natural.

El domingo, Novak Djokovic pasó a enrolar la relación de derrotados por Federer en una final. Sólo el español Rafael Nadal, también frenado en hierba, es capaz de impedir que el absolutismo del número uno alcance a la tierra batida.

Roger Federer comenzó a jugar al tenis a los 8 años estimulado por la pasión que generó en él la trayectoria deportiva del alemán Boris Becker, su gran ídolo. Su primer éxito le llegó en Milán en el 2001. Pero su explosión no fue hasta el 2004, en el que se adjudicó tres de los cuatro grandes (Abierto de Australia, US Open y Wimbledon), tres Masters Series y cuatro torneos.

Números históricos

Desde ese año, los éxitos acompañan al tenista suizo, que ha disputado diez finales de Grand Slam seguidas, imponiéndose en ocho de ellas. Además, acumula 188 semanas consecutivas al frente de la clasificación mundial. Números históricos para un genio nacido en Basilea el 8 de agosto de 1981.

Un talento innato lo protege. Aparentemente al margen del glamur que depara a las grandes estrellas, transita tranquilo alrededor de una convincente normalidad. Ataviado con una media sonrisa permanente, que ni siquiera tuerce cuando corre sobre las pistas, de las que sale sin mostrar el menor síntoma de cansancio en su rostro.

El cuarto US Open lo ha puesto de cara a la cima de la historia. Su nombre se equipara al de los más ilustres. Y ha dejado atrás a otros grandes. En Nueva York ha cumplido las expectativas que él ha convertido en uno más de los trámites.

Si es o no mejor que Pete Sampras sólo el tiempo lo dirá. No obstante, por progresión, edad, palmarés y situación, es, sin duda alguna, el deportista llamado a pasar a la historia como el mejor tenista de todos los tiempos.