Schuster afronta su primera final en pleno rodaje

Efe

DEPORTES

El equipo disputará mañana la Supercopa de España contra el Sevilla.

10 ago 2007 . Actualizado a las 19:24 h.

El nuevo Real Madrid de Bernd Schuster afronta su primera final de la temporada en pleno rodaje, con una plantilla incompleta que intenta aplicar sobre el campo un cambio de filosofía para encontrar la «excelencia», por la que bajaron del proyecto a Fabio Capello.

La Supercopa de España inicia una nueva etapa en el Real Madrid.

Fabio Capello cumplió con su papel, devolver con una Liga al madridismo a la senda de los títulos tras cuatro años de sequía, antes de ver como la directiva prescindía de sus servicios y cerraba en junio, su segunda etapa en el conjunto madridista.

Ramón Calderón pasó página y cumplió un sueño electoral, la contratación del alemán Bernd Schuster como entrenador. Decidió aplicar un cambio de filosofía, del «resultadismo» por el que recurrió a Capello, principal apuesta del director deportivo, Pedja Mijatovic, a la búsqueda de espectáculo.

Pero a Schuster le prometieron unos fichajes que no han llegado (Cesc, Kaká, Robben y Ballack) y arrancó la pretemporada con lagunas en ciertas demarcaciones, especialmente en la banda izquierda.

La marcha de David Beckham y Roberto Carlos representa el fin de la etapa galáctica y el inicio de una época terrenal. En ella, el Real Madrid ha fichado jugadores que no son estrellas, como Dudek, Pepe, Metzelder, Saviola y Drenthe, último en llegar.

Con la palabra «equipo» por encima de todo y el toque como carta de presentación, el nuevo Real Madrid ha dado sus primeros pasos a trompicones. Ha perdido tres de sus seis partidos de preparación, sin toparse con rivales de gran entidad.

Arrancó buscando en una concentración en Irdning (Austria) la base física de toda la temporada. Allí derrotó 2-0 al modesto conjunto inglés de Segunda división, Stoke City, antes de recibir su primer revés de pretemporada en Hannover (Alemania), ante el equipo de la localidad, más rodado, que le endosó un 3-0.

En Moscú remontó el partido ante el Lokomotiv (5-2) con exhibición de Guti, antes de caer en la final frente al PSV (1-2).