Los especialistas confían en la capacidad del Juan Carlos Navarro para adaptarse a la NBA y consideran que le sobra talento para triunfar en los Memphis Grizzlies
06 ago 2007 . Actualizado a las 02:26 h.REDACCIÓN | El culebrón estival de baloncesto está próximo a su fin. Los Memphis Grizzlies han certificado que el acuerdo verbal con Juan Carlos Navarro existe y el escolta internacional se convertirá en el séptimo español en militar en la competición profesional norteamericana. Una vez confirmado el salto de La Bomba a la NBA, los eternos nubarrones que rodean a las estrellas europeas cuando cruzan el charco también se ciernen sobre el ex del Barcelona.
Todo puede ocurrir en el baloncesto estadounidense. Dos ejemplos opuestos del último ejercicio los protagonizaron Garbajosa y Spanoulis. Mientras el de Torrejón se consolidó en su temporada como novato, el escolta griego desempeñó un papel marginal en los Rockets que ha desembocado en su reserva de billete de vuelta al viejo continente. Sin embargo, pocos dudan en España sobre las posibilidades de Navarro, a quien la ACB hace años que se le quedó pequeña.
El técnico Ricardo Hevia asegura «admirar la decisión de Navarro, que se marcha a la NBA perdiendo dinero, lo cual demuestra su amor hacia el deporte de la canasta». Para el entrenador asturiano, el escolta internacional «posee un talento irrepetible, una calidad extraordinaria y transmite alegría en todas sus acciones».
Moncho López, ex seleccionador nacional, contó con el concurso de La Bomba durante el Europeo de Suecia de 2003, cuando España logró la medalla de plata. El técnico gallego considera que Navarro «está preparado para dar el salto. Por su edad, estoy seguro de que se adaptará rápido a la NBA». El entrenador naronés es positivo por las muchas virtudes que engalanan el juego del escolta. «Posee mucho potencial ofensivo, como el uno para uno y el juego de transición. Su tiro es muy sólido y está acostumbrado a intentar triples muy lejanos. Creo que su baloncesto puede encajar en muchos estilos».
Arropado
Paco García, técnico del Breogán, también es optimista sobre el papel que Navarro puede desarrollar en la competición profesional «Estará muy arropado por Pau Gasol, circunstancia que será fundamental para que se adapte. Se vio claramente con Garbajosa y Calderón esta temporada en Toronto», explica el preparador pucelano, quien apuntala que «va sobrado de talento y estoy seguro de que se aclimatará al baloncesto norteamericano sin problemas, como ya ha demostrado cuando se ha enfrentado a equipos de la NBA».
Quien está eufórico por la noticia es Pau Gasol. Después de haber vivido su año más duro al otro lado del Atlántico, el de Sant Boi asegura que la llegada de Navarro al equipo «es un sueño». La estrella de los Grizzlies considera que su compañero en mil batallas «ha dado un gran paso y espero que triunfe, porque se lo merece. Es el mejor escolta de Europa y le sobra calidad para jugar en la NBA».
Esa opinión la comparte Hevia, quien afirma que «es un gozo verle jugar. Puede construirse de todo en ataque con él, porque aunque no sea un tirador puro, es un gran anotador, que genera, lee y domina el juego».
Puntos flacos
Una de las debilidades que se le achaca a Navarro es la de su físico. Paco García explica que el escolta internacional «nunca ha sido un entusiasta de las pesas». Sin embargo, la explosividad que posee el ex del Barcelona puede contribuir a su eclosión en la competición profesional. Moncho López indica que «hay muchos jugadores de su corte en la NBA. Además, su apariencia es engañosa, porque es fuerte y rápido».
En opinión de Ricardo Hevia, «Navarro está poco dotado para la defensa, pero ha mejorado en esa faceta porque es muy listo». El preparador asturiano teme que «intenten transformarle el físico, como ha sucedido con otros jugadores que se han ido allá, pero ojalá que no pierda rapidez y que su talento se imponga a todo lo demás».
Otra de las dudas que puede cernirse sobre el futuro del escolta es el cambio de rol que, casi con toda seguridad, vivirá desde este año. Moncho López explica que «pasará de ser la referencia en el Barcelona a tener que pelear por minutos con jugadores consolidados como Mike Miller».