En medio de la crisis que vive el Tour, Pereiro aporta cordura y valentía a un grupo resignado desde hace años a llevar palos
28 jul 2007 . Actualizado a las 02:00 h.angulemA | Este Tour está helando los corazones de los corredores. En el pelotón reina el desánimo. Pero también la indignación. A pesar de todo, los ciclistas se suben a sus bicicletas, porque el show debe continuar. Nadie se atreve a poner sus sentimientos en palabras. Salvo Óscar Pereiro. El gallego se ha convertido en la conciencia crítica del Tour. Ha tenido que ejercer de gregario en su equipo, pero estos días de tormenta ha sido la cabeza de la carrera.
Pereiro mantiene un discurso coherente. Es duro cuando un corredor comete una infracción, pero rechaza que se fomente la cultura de la sospecha. Mostró su decepción con Vinokourov cuando éste dio positivo, pero criticó a los organizadores de la por haber provocado la polémica expulsión de Rasmussen. El ciclista de Mos ha sido implacable con las contradicciones del Tour. Ha recordado que, a partir de ahora, la Grande Boucle, la misma que espera pacientemente a que se resuelva el caso de Landis, se ha arrogado el derecho «de señalar a cualquiera» y emprender la crucifixión de alguien que no haya dado positivo.
El jueves, en Pau, flotaba en el ambiente la idea de que el pelotón no debería haber tomado la salida. Fue Pereiro el que, bajando del autobús de su equipo, reconoció que no habría que subirse a la bicicleta. Incluso habló de «parar este circo». Y, delante de los periodistas, criticó a los medios que se apuntaron a la carrera cuando todo empezó a saltar por los aires.
El gallego no se muerde la lengua con el Tour, a pesar de que la organización y sus satélites, como L'Equipe, flirtearon con la posibilidad de dejar la edición del 2006 sin ganador. Pero Pereiro ha esperado tanto que ya no espera nada de la ronda francesa. Incluso, dadas las circunstancias, puso en duda su participación en más Tours.
Mucha personalidad
Ya lo decía José Miguel Echávarri en la meta de la crono de Albi: «Es que Óscar tiene mucha personalidad, es muy fuerte psicológicamente». Eusebio Unzué pudo comprobarlo en directo en la rueda de prensa del Caisse d'Epargne en Londres, cuando varios periodistas alemanes sacaron los cuchillos para acribillar a Valverde con cuestiones sobre la operación Puerto. Pereiro ejerció de salvavidas y contestó preguntas relacionadas con el dopaje que ni siquiera iban dirigidas a él. Y tradujo del francés y del inglés para su compañero murciano.
Pereiro habló con contundencia sobre la tempestad del Tour el jueves, pero no ayer. ?Se niega a convertir el dopaje en el eje de su discurso. Por eso, en Angulema declinó hacer declaraciones sobre el anterior líder de la general. Ahora, el protagonista es Contador. «He hablado con él. Le he aconsejado que apague el móvil y se centre en la carrera. A la mínima que haga eso, podrá lograr el triunfo», explicó. Después de todo lo vivido, insiste en que la victoria de alguien como Contador es lo mejor que puede pasarle a esta carrera. «Deseo de todo corazón que gane», aseguró.