Nadal y Federer repetirán la final de Wimbledon

José María Guimaraens ENVIADO ESPECIAL | LONDRES

DEPORTES

El suizo busca su quinto título seguido e igualar el récord de Borg

07 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Wimbledon registrará hoy la repetición de la final masculina del año pasado: Rafael Nadal (2.º) frente a Roger Federer (1.º). En la penúltima ronda, el balear derrotó al serbio Novak Djokovic (4.º) por 3-6, 6-1, 4-1 y retirada de este por un problema físico en el dedo meñique de su pie izquierdo. El suizo Federer se impuso al francés Richard Gasquet (12.º) por 7-5, 6-3 y 6-4 en una hora y 44 minutos. Los dos vencidos vuelven a casa con 273.000 euros en el bolsillo. La final se disputará a partir de las 15.00 horas , y será retransmitida en directo por Cuatr o y Canal Plus . Mientras Federer persigue su quinto Wimbledon consecutivo, con lo que igualaría el récord establecido en su momento por el sueco Bjorn Borg, Nadal aspira a convertirse en el segundo campeón español, tras el título que consiguió Manolo Santana en 1966. El mallorquín no ocultó una cierta sorpresa a causa del abandono de Djokovic, que, curiosamente, ya se había retirado ante el español en cuartos de final de Roland Garros 2006. «Ya en el primer set me di cuenta de que él hacía un leve gesto de dolor, aunque no esperaba su marcha de la pista», dijo el balear. Djokovic jugó un primer set completo, completo. A Nadal le costó meterse en el partido. Tras ceder la manga inicial se propuso atacar con más fuerza y su sistema le dio un buen resultado. El serbio pidió al fisioterapeuta tras el cierre del segundo set y, aunque fue asistido de su problema, quedó en inferioridad de condiciones, y optó por la retirada. Nadal Se enfrentará a un Federer indestructible. Aunque el francés Gasquet le plantó cara durante el primer set, acabó por inclinarse ante el líder mundial. El suizo contabilizó 47 golpes ganadores frente a los 25 del jugador galo. De nuevo, con su servicio estableció claras diferencias al anotar 20 puntos directos. El suizo volvió a buscar las líneas y acertó frecuentemente con sus tiros casi inverosímiles. Gasquet, que se había hecho ilusiones, acabó por doblar la rodilla. «Es que él apenas tiene puntos débiles», expresó el francés.