Piterman pide la Concursal para un Alavés ahogado por la deuda

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

DEPORTES

DAVID AGUILAR

El club vitoriano de Segunda División debe 23 millones de euros

04 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Ha caído el quinto. El Alavés de Dmitry Piterman acaba de presentar la petición ante el Juzgado de lo Mercantil de Vitoria para acogerse a la Ley Concursal, la antigua suspensión de pagos. Se suma así al Las Palmas, el Sporting de Gijón, el Málaga y el Ourense, que lo precedieron en el dudoso honor de requerir la intervención judicial debido al insoportable peso de sus deudas. Aunque el proceso también dirimirá sus posibles responsabilidades penales, los gestores del equipo vasco buscan sus posibles beneficios: si el juez acepta el concurso, nombrará a tres administradores que fiscalizarán todas las actuaciones de los consejeros del club y, de paso, congelará las denuncias y los embargos contra la entidad. El club, que en esta temporada logró la permanencia en la Segunda División después de que en el 2001 se coronase subcampeón de la Copa de la UEFA, llega a esta situación límite con una deuda declarada de 23 millones de euros y multitud de problemas pendientes. Desde luego, el paso del polémico Piterman (que anteriormente había comprado el Racing de Santander) no ha dejado a nadie contento en Vitoria. En julio del 2004, se hizo con el 51% de las acciones al anterior presidente, Gonzalo Antón, y su gestión encontró pronto el rechazo desde todos los ámbitos. La masa social del club fue capaz de protagonizar multitudinarias manifestaciones en su contra e incluso de suspender momentáneamente partidos de Liga en Mendizorroza. La prensa lo plantó en varias ocasiones tras querer cobrar a los periodistas por acceder a los encuentros e imponer la ley del silencio en el club. Tampoco encontró el apoyo de las instituciones públicas, que no dudaron en cortar sus ayudas al club. Ni en el vestuario tragaban a Piterman. El afán por imponer siempre su criterio lo enfrentó a entrenadores -el gallego Fabri González llegó a decir, cuando dejó su cargo apenas dos meses después de su llegada, que después de tomar la decisión había sentido «una liberación indiscutible»- y hasta a sus propios futbolistas. A uno de ellos, el catalán Carreras, le insultó gravemente y tras el juicio de faltas le tuvo que pagar unos 5.500 euros de indemnización. Margen de maniobra Cuentan en Vitoria que la Ley Concursal solicitada ahora ya planeó al Alavés en el verano pasado. Sólo las cantidades ingresadas por los traspasos de Sarriegi, Juanito, Nené (que se fue al Celta) y Bodipo (al Deportivo) retrasaron hasta ahora esa opción. La próxima apertura del proceso concursal supondrá que se disipen los fantasmas del posible descenso de categoría a causa de las denuncias por impagos de los jugadores ante la AFE y congela las demandas de otros acreedores, pues verán aplazados sus plazos. También otorga un margen de maniobra al grupo de empresarios que trata de alcanzar un acuerdo con Piterman para controlar el club. Liderado por Fernando Ortiz de Zárate, los plazos del proceso concursal le dará tiempo para que logren la financiación necesaria y firmen la compraventa de las acciones.