El Getafe abre las puertas del Madrid a Schuster

I. Tylko MADRID

DEPORTES

«Es mi amigo y jamás le pondré una traba», dijo Ángel Torres

29 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

«Si el Real Madrid da su brazo a torcer y me llama, en dos minutos está todo arreglado aunque me deberá una». El presidente del Getafe, Ángel Torres, dejó ayer la confirmación del fichaje de Bernd Schuster por el equipo blanco pendiente de un gesto que desbloquee un asunto complicado por orgullo de los dirigentes, por una cláusula liberatoria de 425.000 euros que nadie quiere abonar y porque el club azulón desea un trato preferencial en cesiones y traspasos. Torres se ha erigido en el último protagonista de un culebrón iniciado entre febrero y marzo, cuando Schuster ya alcanzó un acuerdo con Ramón Calderón para reemplazar a Capello la próxima temporada. Da por hecha la marcha del alemán y tiene apalabrado a Laudrup, pero juega sus bazas. Entiende que el Madrid incumplió la normativa al negociar con el germano, pese a tener contrato en vigor hasta 2008 y que es momento de sacar tajada en forma de jugadores. Con la excusa de presentar a Antonio Mendoza, ex ejecutivo del Málaga, como nuevo director general del Getafe, el presidente desveló el contenido de una conversación privada entre técnico y presidente en la que el alemán le confesaba su acuerdo con los blancos y le invitaba a buscarse un nuevo técnico. «Bernardo me llamó el miércoles para explicarme que lo del Madrid es la oportunidad de su vida, pedirme que le liberara y aconsejarme que viera alternativas. Respondí que le abro las puertas sin ningún problema. Es mi amigo y jamás le pondré una traba, menos aún para irse a un club del que soy socio», subrayó Torres. Matizó, sin embargo, que «Schuster no se va a comer el marrón de rescindir su contrato, ni el Getafe de destituirle», y que el preparador quedó en hacer una gestión para que el Madrid moviera ficha. «Un circo» Con la llamada de Schuster a su presidente, Torres considera de ley lo que ya era un secreto a voces, el compromiso existente que siempre negó el Madrid. A partir de ahí, no entiende que «siga el circo montado», que salgan a la palestra más nombres de futuribles del banquillo blanco y que Calderón no dé la cara. «Una vez destituido Capello, no hay motivos para mantener esta situación. Ni voy a echarle, ni tampoco voy a llevarle en hombros al Bernabéu. Si nadie me llama, seguiré diciendo que Bernardo es nuestro entrenador», explicó. Tras conocer las manifestaciones del dirigente, el Madrid siguió en sus trece, sin prisa y sabedor de que tiene la sartén por el mango. Tarde o temprano, Schuster será presentado en el Bernabéu. Calderón y Mijatovic consideran que es el entrenador quien debe resolver su contrato, se niegan a pagar un traspaso y, aunque aceptasen la marcha de algún jugador al Coliseum, tampoco quieren hipotecar su política de cesiones.