«En una competición así, ves que has perdido dos años que no recuperarás»

Mariluz Ferreiro REDACCIÓN

DEPORTES

E. PRENDES

Entrevista | Jovino González | Regresa a un Europeo tras un parón forzado por un positivo previo a los Juegos de Atenas y lo hace con optimismo. No se le pasa por la cabeza quedarse fuera de la Olimpiada de Pekín

26 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

En agosto del 2004, el reloj de la carrera deportiva de Jovino González se paró en seco. Fue expulsado del equipo nacional justo antes de los Juegos de Atenas por un positivo. En el 2006, el kayakista recuperó su pulso deportivo. Ahora, intenta obtener el pasaporte a Pekín junto al asturiano Javier Hernanz en el K-2 1.000 metros. -Falta un poquito para estar al 100%. El Mundial es nuestra gran cita de este año. Aunque eso no significa que queramos tirar balones fuera ni ponernos la venda antes de la la herida. También tenemos ganas de hacerlo bien en casa. -Es contradictorio reservarse e intentar firmar un buen papel. -Tampoco es que sea exactamente reservarse. No vamos a mejorar diez segundos del Europeo al Mundial. -¿Cómo está en el aspecto mental? -Bien, pero cuando llegas a un Europeo así, ves que has perdido dos años que nunca podrás recuperar. -¿Cómo ha pasado ese tiempo de parón? -Entrenando a menos nivel, porque tuve que buscarme otro trabajo. Evidentemente, cuando afrontas dos años sin competir dejas de cobrar beca. Y yo soy padre de familia. -¿Qué ha sido lo peor de su regreso? -Volver al régimen de concentración. Yo ya estaba casado antes, pero ahora tengo una niña de dos años y me cuesta un poquillo marcharme de casa. -Para Atenas, preparaba el K-1 1.000. Para Pekín, trabaja el K-2 1.000. ¿Es difícil adaptarse? -Sólo un poco. Ya había hecho antes K-2 y K-4. -En su vuelta, ¿le ha mirado mal alguien? -Nadie me mira mal. Todo el mundo sabe lo que pasa. Creo que la cosa está bastante clara dentro de lo que es el mundo del piragüismo. -¿Ve cerca Pekín? -Hay que ir poco a poco. En el Mundial hay una primera oportunidad para clasificarse. Y la repesca será el año que viene en el Europeo. No sería un fracaso no lograr el pasaporte esta temporada, pero supondría jugárselo todo después a la última carta. No se me me pasa por la cabeza perderme los Juegos. Y a la Olimpiada hay que ir con aspiraciones de medalla, si no, a estas alturas, mejor no ir. -¿Qué tal le va con Javier Hernanz, su compañero de kayak? -Creo que muy bien. Nunca habíamos remado juntos, pero ni él ni yo somos gente nueva, ya nos conocíamos de antes. La cosa puede funcionar. -Usted es uno de los experimentados. ¿Cómo ve a los jóvenes de la selección? -Generan buen ambiente. Se le llaman los de los barcos B, pero no creo que sea así, son gente joven, el futuro del piragüismo pasa por ellos y importante darles salidas sin presionarlos. Quedar fuera de las finales no tiene que ser considerado un fracaso.