Roger Federer dio ayer el primer paso hacia su objetivo de convertirse en el segundo jugador de la historia que consigue proclamarse campeón en Wimbledon cinco años consecutivos, como ya hizo en su momento el sueco Bjorn Borg. El suizo, primer cabeza de serie y líder mundial, se anotó su primer triunfo en esta edición al derrotar al ruso Teimuraz Gabashvili por 6-3, 6-2 y 6-4 en una hora y 32 minutos. Su siguiente rival saldrá del partido entre el argentino Del Potro y el italiano Sanguinetti. Federer se mostró satisfecho de su actuación: «Creo que hice un buen partido, estuve sólido, saqué bien y en realidad controlé siempre la situación, pese a que él ha logrado buenos golpes». Sobre la pista central manifestó: «Me gustaba más la que se utilizaba antes de quitarle el techo, porque ahora, a falta de la cubierta se nota mucho más el viento, que siempre resulta molesto para el jugador». El de Basilea, que salió a la pista con una indumentaria al estilo de los años 20, con chaqueta y pantalón largo, cree estar en condiciones de revalidar su triunfo del año pasado e insistió en que «además de Nadal hay otros jugadores con posibilidades de vencer aquí, como Roddick, Djokovic y Hewitt». La sesión no pudo empezar hasta las tres menos veinte de la tarde debido a la lluvia. Entre los españoles, el alicantino David Ferrer derrotó al argentino Roitman (70) por 6-3, 6-3 y 6-1 y jugará contra el francés Mathieu. Serena elimina a Lourdes En una hora justa, la estadounidense Serena Williams, séptima cabeza de serie, se impuso a la española Lourdes Domínguez Lino por 7-5 y 6-0. En el primer set, la gallega llegó a tener ventaja de 5-4, pero a partir de ese momento vio cómo su adversaria sumaba nueve juegos de manera consecutiva.