Aumentaron artificialmente el valor de algunos futbolistas
21 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El fútbol italiano sufre un nuevo escándalo: el fiscal de Milán Carlo Nocerino acusa al Milan y al Inter de falsificar sus balances económicos en la temporada 2005-06, por lo que los dos clubes podrían enfrentarse al descenso de categoría y ser desposeídos de los títulos que lograron en esa campaña. Nocerino, según publicó ayer el diario La Gazzetta dello Sport , acusa a los dirigentes de ambos equipos de obtener las licencias para cumplir los requisitos económicos de la máxima categoría italiana mediante la manipulación de sus balances económicos. Además de la inminente demanda que se avecina y la posible condena ante un tribunal civil, sobre el Inter pesa la amenaza de que la Federación Italiana le desposea del título de campeón del 2006. Pero es que ambos clubes podrían ser sancionados, incluso, con el descenso forzoso. El Inter, que siempre había alzado la bandera de su total inocencia en los casos de fraude deportivo del fútbol italiano, podría ahora perder el título que le fue concedido por la vía administrativa, después de que el equipo neroazzurro, tercer clasificado aquel año, lo ganase una vez comprobada la implicación del Juventus, primero, y del Milan, segundo, en el escándalo de amaño de partidos que sacudió el final de la pasada campaña. Por ahora, el Inter y el Milan rechazan las acusaciones. El presidente del Inter, Massimo Moratti, las calificó de absurdas. El vicepresidente del Milan, Adriano Galliani, subrayó ayer que los balances del Milán son «absolutamente correctos». En cambio, la Fiscalía afirma que los dos clubes han equilibrado artificialmente el déficit de sus balances en el 2003 y el 2004 al haber aumentado el valor de sus jugadores. Ambos equipos se traspasaron entre sí y con otros clubes a futbolistas no muy conocidos por un valor excesivo. Así, por ejemplo, el Inter vendió al Milán en junio del 2003 a Matteo Giordano por tres millones de euros; en cambio, su valor real se cifraba en unos 300.000 euros. De esta manera, el Inter pudo incluir en su balance unos ingresos de 2,7 millones de euros. Para los clubes compradores se calculaban también precios excesivos, pero en lugar de dinero se canjeaban jugadores por los nuevos fichajes, sin que ningún equipo desembolsase ni un solo euro. Como los precios de los jugadores eran desmesurados, en los equipos compradores no se producía ningún déficit. «Sin esas operaciones, el Inter y el Milan no habrían cumplido las condiciones para la obtención de la licencia de juego 2005-06», asegura la Fiscalía en su informe final. Las investigaciones se iniciaron tras una denuncia de la Asociación italiana de Protección al Consumidor en abril del año pasado. De todo modos, no es seguro que el Inter y el Milan sean condenados. La Justicia italiana es famosa por sus lentos y largos procesos, que a menudo son sobreseídos porque prescriben. Ademas, los expertos opinan que será muy difícil demostrar supuestas falsificaciones intencionadas por parte de los clubes. Un proceso similar de falsificación de balances se sigue también contra el presidente del Roma, Franco Sensi, y el ex máximo dirigente del Lazio Sergio Cragnotti.