Superaron ayer con claridad a Djokovic y Davydenko
08 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El deseo de la mayoría de los aficionados se ha cumplido: Rafael Nadal y Roger Federer protagonizarán mañana (15 horas) la final soñada en Roland Garros 2007. El español superó ayer en semifinales al serbio Novak Djokovic por 7-5, 6-4 y 6-2, en dos horas y 28 minutos, y el suizo se impuso al ruso Nikolay Davydenko por 7-5, 7-6 y 7-6, en tres horas y un minuto. Es decir, ambas semifinales se resolvieron en tres sets. Nadal tuvo en Djokovic un enemigo muy valiente en el ataque que, por momentos, consiguió un ritmo vertiginoso en su juego desde el fondo de la pista. A veces también forzó la máquina para aproximarse a la red y aplicar voleas contundentes. ?En el primer set existió un cierto equilibrio de fuerzas, aunque cada vez que el balear se colocaba para conectar su derecha en el ambiente se respiraba inmediatamente la seguridad de que iba a lograr un punto. Fue ese recurso el más positivo de un Nadal que volvió a mostrarse firmísimo. De nuevo llegó a bolas imposibles. Djokovic también anduvo vivísimo sobre la pista. Su mejor arma fue la derecha, al igual que la de Nadal, pero con el revés consiguió asimismo ángulos inverosímiles. Más regular el español. Y más espectacular en acciones concretas el serbio. El caso es que uno y otro brindaron un espectáculo de muy alto nivel. Realizaron un tenis lleno de dificultades. A Nadal le perseguía la idea de pararle los pies a su joven oponente de 20 años, pero Djokovic exhibió la necesaria tenacidad para dar la debida respuesta a las acciones ofensivas del balear. A bolas cortas de Djokovic replicó Nadal con velocidad de esprínter nato. En el tercer set los espectadores vibraron de principio a fin con los movimientos de uno y otro jugador. Ese tercer período tuvo un mal arranque para Djokovic con dos dejadas fallidas y allí empezó a gestarse el triunfo de un Nadal que acabó metiéndose en el bolsillo a quienes abarrotaban las gradas de la pista principal. El duelo Nadal-Djokovic entusiasmó por la fuerza de ambos en sus tiros especialmente largos, pero en ese aspecto de ataque a la brava sobresalió el ruso Nikolay Davydenko durante su partido contra Roger Federer. El ruso hizo un calco de lo que se llama el tenis a lo limpiaparabrisas , es decir, tiros alternos a derecha e izquierda. Con esa fórmula, quienes no están acostumbrados a correr acaban pagando las consecuencias. Federer, sin embargo, conoce todos los secretos y aunque Davydenko se esforzó en frecuentar lanzamientos profundos, tropezó con la superioridad de un helvético en vena de aciertos. Un llamativo arranque de Davydenko dio paso a otra fase en la que falló más de la cuenta. Con todo, en el primer set tuvo 4-2 a su favor y en el segundo su ventaja llegó a ser de 5-2, pero ambas diferencias positivas fueron neutralizadas por el de Basilea en una demostración de seguridad. Henin, favorita La belga Justine Henin, primera cabeza de serie, defenderá en la final de este sábado (15 horas) su título de campeona de Roland Garros. Henin persigue su cuarto título y la tercera victoria consecutiva. Se enfrentará a la serbia Ana Ivanovic, de 19 años. Seis años mayor que la balcánica, Justine atraviesa uno de los mejores momentos. En el 2003 superó a Clijsters, a Mary Pierce en el 2005 y a Kuznetsova el año pasado.