Otros mitos del tenista, como Sampras, Becker, Agassi Connors o Edberg, nunca ganaron Roland Garros
27 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Roger Federer quiere completar su palmarés con el único grande que le falta, Roland Garros. Hasta ahora, la arcilla roja es la tierra maldita para el mejor tenista de la actualidad. Por algo, los profesionales de la raqueta reconocen que el polvo de ladrillo es la superficie más exigente. Al igual que la leyenda negra de Wimbledon ha arruinado las ilusiones de grandes tenistas que jamás obtuvieron el triunfo en el All England Club (Rosewall, Mats Wilander e Ivan Lendl), la roja arcilla de París se convirtió en una condicionante insuperable para muchos de los grandes del tenis. Roger Federer, indiscutible número uno del mundo, es el último de esos astros que lucha por adjudicarse la victoria en París. El suizo quiere entrar en el selecto grupo de jugadores que ganaron en todos los grandes. Rod Laver lo hizo en dos ocasiones en la misma temporada y Donal Budge firmó los cuatro éxitos en el año 1938. Sólo Fred Perry, Roy Emerson y Andre Agassi tienen en su palmarés los cuatro grandes, aunque no en la misma temporada. Grand Slam Roger Federer quiere también el Grand Slam. Por lo pronto ya tiene el Open de Australia 2007. Su inmediato objetivo es Roland Garros. Entre su deseo y la meta propuesta aparece Rafael Nadal como mayor dificultad. El caso de Federer evoca los intentos estériles de otros grandes campeones que no han logrado triunfar en París. Uno de ellos, Pete Sampras. El norteamericano participó en París en trece ocasiones y lo más cerca que estuvo del triunfo fue una semifinal, en 1996, frente al ruso Yevgeny Kafelnikov. Sampras ganó 24 de los 37 partidos disputados. Dos semifinales También Boris Becker cerró un palmarés de leyenda sin ganar jamás sobre tierra batida y con dos semifinales: en 1987 apenas le hizo cuatro juegos a Wilander y en 1991 fue superado por Andre Agassi en cuatro sets. Otro grande, Jimmy Connors, intentó inútilmente trece veces la victoria en París. Alcanzó cuatro semifinales (1979,1980, 1984 y 1985). En la de 1980 fue la única en la que tuvo opciones de acceder a la final, ya que perdió en cinco sets frente a su compatriota Vitas Gerulaitis. Más cerca de la victoria estuvo Stefan Edberg, quien, con trece participaciones, llegó a la final de 1989 en la que, sorprendentemente, fue derrotado por Michael Chang. Pero incluso echando la vista más atrás, otro mito, el australiano John Newcombe, tampoco pudo ganar en Roland Garros, donde se quedó en los cuartos de final en dos ocasiones (1965 y 1969). Y en cuanto al inimitable John McEnroe tuvo su gran oportunidad tras adelantarse con dos sets en la final de 1984 que libró frente al checo Ivan Lendl. También acabó perdiendo. Ahora el turno es para Federer.