Entrevista | Esteban Andrés Suárez | Al meta le costará olvidar su mal día en Anoeta y se culpa de haber contribuido a que el cuadro vigués dilapidase gran parte de sus opciones de lograr la permanencia
21 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Esteban dio ayer un paso al frente. El meta no quiere esconderse tras lo sucedido en Anoeta. A pesar de que no oculta que su estado de ánimo es malo, se responsabilizó de la derrota de su equipo ante la Real Sociedad del pasado domingo. El avilesino tiene contrato con el Celta hasta junio del 2009 y en su mente ahora sólo está el poder enmendar lo sucedido en esta temporada. -¿Cómo lleva las horas del día después? -Me siento responsable y no puedo estar bien porque se perdió y mi actuación no fue buena. Cometí errores que quizás nos costaron el partido y eso te deja mal. -A la conclusión del partido se quedó sin palabras, ¿qué puede decir ahora? -Pido perdón a la gente de Vigo, a los amigos, a los que han confiado en mi, y a mis compañeros, aunque en este caso ya lo hice. Me siento culpable de la derrota ya que el primer gol, el que cambió el partido, es un error mío. Uno se siente en deuda con mucha gente. -¿Qué explicación le a lo que le sucede en el primer gol de la Real? -Me gusta jugar lejos de mi portería y, entre comillas, me gusta que el equipo esté arriba y arriesgar. En el momento que vi el pase creí que iba a llegar. Luego acertó Kovacevic y yo erré porque estaba a medio camino y no tenía forma de arreglarlo. Me considero responsable por el momento y por todo. Hay que asumir la responsabilidad en lo bueno y en lo malo. Mi porcentaje de culpa en esta derrota es total. Es bonito cuando la gente te felicita por una parada pero hay que asumir cuando fallas. -Usted como dice suele jugar adelantado, sabe que eso conlleva riesgos.. -En el fútbol moderno hay que jugar mucho más abierto. Si te quedas bajo palos, es más conservador. De este modo, si fallas se ve más pero muchas veces con esto sin hacer una gran parada, salvas una ocasión de gol. -¿Es normal el bajón que sufren tras el empate, quedaba mucho tiempo? -Cuando encajamos un gol tenemos poca capacidad de reacción y más en el partido de Anoeta en el que fuimos muy superiores en la primera parte estuvimos soberbios y nadie pensaba que iba a llegar el empate. Todo lo contrario, parecía que estaba más cerca el 0-2 que el 1-1. Mentalmente no pudimos superarlo porque además el segundo gol de ellos vino enseguida. La Real estaba muerta y se vino arriba. -¿Qué comentaron en el descanso tras el buen partido que estaban haciendo? -Nos encontrábamos muy a gusto. En la primera parte podíamos haber llegado con un 0-2 si marcamos la del palo, o la de Baiano antes del descanso. Ahí comentamos que había que seguir igual y estar alerta con la estrategia de ellos. Esas dos jugadas terminaron con todo ya que no tuvimos ni la fortuna de empatar que también hubiese cambiado el partido. -Le tocó vivir un descenso con el Oviedo. ¿El vestuario en San Sebastián estaba igual que cuando perdió la categoría en Asturias? -Mucho no se parecen porque en Oviedo fue en la última jornada y aquí queda casi un mes para que acabe la Liga. Un descenso es triste siempre. El silencio en el vestuario era sepulcral y el único ruido que oías era el de la ducha.