Tercera victoria consecutiva del mallorquín, que iguala el récord establecido por el sueco Mats Wilander en 1982, 83 y 84
29 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Triple corona para Rafael Nadal en el Trofeo Conde de Godó. Tres años consecutivos proclamándose campeón, esta vez a costa de un Guillermo Cañas (28º), que vendió muy cara su derrota: 6-3 y 6-4 en una hora y cuarenta y un minutos. Nadal iguala el récord de Mats Wilander, conseguido los años 1982, 1983 y 1984. Además contabiliza su 72 victoria consecutiva en pista de tierra batida. Con Cañas mantuvo un duelo difícilmente igualable. Uno y otro realizaron lo que podría denominarse tenis acorazado. Desde el arranque del partido fue una sucesión de golpes largos, con fuerte carga de liftado por parte del español y golpeo pleno en lo que respecta al sudamericano. Frecuentemente rozaron las líneas de la cancha. El juego de ambos se recordará largo tiempo. Está claro que son los dos tenistas terrícolas mejores del momento. Lo suyo fue una exhibidión de fortaleza física y mental. Para Nadal, además, este triunfo representa la conquista de su vigésimo título desde que en el año 2001 se inició como profesional. Al balear le fue entregado un talón bancario por importe de 130.200 euros. Cañas, que trabajó sin desmayar en ningún instante, obtuvo como recompensa 68.500 euros. Rafael Nadal logró su tercera victoria sobre el argentino, tras las que en el año 2005 había alcanzado en la tercera ronda de Roma y en cuartos de final de Acapulco. Para el manacorense la semana entrante será la 92 como segundo jugador de la clasificación mundial de entrada en torneos, aunque en lo que respecta a la Carrera de Campeones hacia Shanghái, el éxito logrado en el Godó le supone erigirse en nuevo líder de la clasificación en lo que va de temporada, desbancando así al suizo Roger Federer que se tomó la semana del torneo barcelonés como un descanso, antes de protagonizar el miércoles con Nadal ese duelo en el Palma Arena de Mallorca con mitad de pista de hierba y otra mitad de tierra batida. Una ruptura en el sexto juego del primer set y otra en el séptimo del segundo proporcionaron al jugador mallorquín la posibilidad de adelantarse en el marcador para después obtener el rendimiento deseado con el fin de plasmar la victoria. Si Nadal jugó como nunca, Cañas no le anduvo a la zaga. En realidad el despliegue de golpes realizado por uno y otro podría pasar perfectamente a los anales del torneo barcelonés como la casi perfección del tenis duro y consistente. Sostener el intercambio de golpes paralelos o cruzados durante la eternidad de tiros realizados por Nadal y Cañas constituye toda una demostración de poderío en lo que se llama el tenis más profundo.