El plantel del Celta pide calma para poder ganar al Espanyol

La Voz V. L. | VIGO

DEPORTES

M. MORALEJO

Los jugadores saben que un ambiente tenso sería muy perjudicial

09 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Los jugadores del Celta no están al margen de lo que se puede vivir este domingo en las gradas de Balaídos. Por este motivo, no dudan en recordar que la mejor fórmula para salir de la delicada situación en la que se encuentra el equipo vigués es como diría la banda de rock Siniestro Total «ante todo mucha calma». Ese parece según los futbolistas el mejor puente para superar una larga travesía de diez partidos sin una victoria que le ha acercado peligrosamente al precipicio del descenso. «Estamos pasando una etapa amarga en la que todos los fines de semana salimos con la ilusión de cambiar las cosas y parece que nada va bien. Creo que ya ha llegado el momento y que se acabaron las tonterías. Hay que ser todos optimistas y acabar cuanto antes con esta situación», decía ayer el brasileño Iriney. Por su parte Ángel, ofrecía una visión algo más comedida en la que apuntaba los peligros de pensar sólo en los tres puntos. «Dentro de lo malo de estar diez semanas sin ganar. Estamos con cuatro o cinco equipos a tiro de tres puntos. Hay que ganar pero sin ir a la desesperada y volverse loco. Un punto también puede ser bueno en el futuro. La derrota es peor. La ansiedad de ganar como sea, que es una final, no es bueno. Nos pasó el año del descenso que salíamos a ganar el partido y te encontrabas con un resultado tan adverso que no podías remontar. Con algunos de esos puntos, hubiésemos salvado la categoría». Sobre el estado de nerviosismo que ya se le notó al cuadro celeste en la pasada jornada, Iriney opina que «con calma es todo mucho más fácil pero cuando te ves en el abismo es más complicado tomar decisiones. Hay que manejar esa ansiedad que creo que nos comió mucha ante el Nàstic. Con otra clasificación habría posibilidad de hacer otras cosas». El medio centro entiende que la afición pueda estar enfadada pero les sugiere una comunión con el equipo. «Respeto mucho la opinión de la afición. Aquí están acostumbrados a buenas clasificaciones. Esta semana nos dio tranquilidad y ojalá que siga así porque ellos tienen una participación muy importante. Si la gente silba, también habrá que entenderla. Lo ideal es que fueran a ayudarnos. Entiendo que lo peor que nos puede pasar es que nos silben si no llega el gol, porque estamos pasando mucho sufrimiento. Es fácil dar palmadas en la espalda cuando las cosas van bien. De no ser así, respeteríamos su enfado». Ángel también dio su visión sobre el comportamiento del público. «A todos nos gustaría que nos apoyarán. Por lo menos que nos dejen a los jugadores tranquilos y que si hay que criticar que se haga al final del partido. Que durante el partido animen y que esté con el jugador. Conozco muy bien a todos mis compañeros y sé que van a salir a muerte por ganar el partido. Las cosas a veces no van como uno quiere, pero que la afición vea que el equipo va a buscar la victoria».