Venció a un Mallorca apático, con goles de Adrián y Taborda
10 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El Deportivo encarriló su clasificación para los cuartos de final de la Copa del Rey al vencer por dos tantos a uno a un Mallorca apático en el Ono Estadi de Palma. Este resultado, junto con la victoria al Madrid del pasado fin de semana, aporta confianza al cuadro coruñés en su camino hacia la zona segura de la tabla de la Liga. El domingo a las cinco espera el Recreativo en Huelva. Y entre semana, el partido de vuelta de los octavos del torneo del k.o., ya con más tranquilidad. La Copa del Rey se ha convertido en una competición indefinida, que genera un ambiente extraño que contagia a los equipos y se muestran diferentes a cómo eran pocos días antes. Ayer, en el Ono Estadi se vivió un partido descafeinado, falto de intensidad, después de que el Dépor nadase en euforia y el aire se cortase en Mallorca el pasado fin de semana. A pesar de ello, la debilidad defensiva local proporcionó las facilidades necesarias para que el Deportivo se mostrase como claro dominador en el inicio del choque, con cuatro ocasiones en el primer cuarto de hora. Las oportunidades de resurrección mallorquinista se apoyaban en los errores de la defensa blanquiazul, que tampoco eran demasiados. Con esta dinámica, el cuadro entrenado por Joaquín Caparrós manejaba el partido, aunque un poco falto de fe, gracias a sus tímidos recursos de banda, pases entre líneas y jugadas a balón parado. La fortaleza blanquiazul se encontraba en el centro del campo, con la pareja Sergio-Juan Rodríguez, y la movilidad de Barragán y Filipe. El juego se desarrollaba, salvo excepciones, en las inmediaciones de la medialuna del área de Moyá, de manera que los delanteros locales permanecieron inéditos buena parte del partido. Además, la defensa balear cometía errores cíclicamente, lo que contribuyó a la desesperación del Ono Estadi. Sólo al filo de la media hora de juego el panorama se equilibró ligeramente. Fue cuando el Mallorca se dedicó esperar al Deportivo, que con el balón por obligación ya no juega tan suelto. Tres ocasiones a medias de los hombres de Manzano sirvieron para matar un partido que nunca tuvo demasiadas fuerzas. El pulso duró hasta el descanso. Aventurar un resultado a esas alturas diferente al empate a cero era una temeridad. La segunda parte no aportó nada nuevo. A los diez minutos Adrián puso de cara la eliminatoria al aprovechar un error en el despeje del portero balear Moyá. Con la corriente a favor, el Dépor es otra cosa. Además, el Mallorca le ayudó en su camino hacia los cuartos de final, bajó los brazos y facilitó la sentencia, que llegó con un testarazo de Taborda. El uruguayo completó su noche, que arrancó con titularidad, después de un año y medio en Europa. Poco después, Juan Rodríguez fue expulsado. El Mallorca se echó arriba para enmendar la plana, y lo consiguió en parte con un gol de Maxi López en el descuento que le mantiene con vida en el torneo del k.o.