Calderón pide explicaciones a Capello por las últimas derrotas

Ignacio Tylko MADRID

DEPORTES

JUAN CARLOS HIDALGO

El técnico italiano promete enderezar el rumbo con mano dura

08 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Los malos resultados, el pésimo juego, la confusión de Capello, las críticas unánimes y el inminente juicio sobre el voto por correo en las pasadas elecciones, previsto para el 29 de enero, han generado nerviosismo en Ramón Calderón, que ayer se presentó en la ciudad deportiva de Valdebebas, convocó un gabinete de crisis, exigió explicaciones a Fabio Capello y comenzó a barruntar si Del Bosque sería un buen remedio para sanar a un equipo enfermo. El Real Madrid cerró el 2006 con una humillante derrota frente al Recreativo en el Santiago Bernabéu y abrió el 2007 con otro desastre contra el Deportivo, el decimoquinto consecutivo en Riazor. Cinco goles en contra y ninguno a favor en dos encuentros, cinco derrotas en Liga -Capello vaticinó un máximo de tres en toda la temporada-, y una oportunidad perdida para reducir la diferencia con el Sevilla y el Barcelona. A dos jornadas todavía para el final de la primera vuelta, con el equipo a cinco puntos de la cabeza y la posibilidad de nuevas elecciones en el horizonte, Calderón ha decidido dar un paso al frente, saltar a la arena e intentar coger al toro por los cuernos. Esta vez, no delegó ni dejó solos al técnico y al director deportivo. Encabezó la reunión de aproximadamente una hora que celebró junto a Capello, Mijatovic y el ayudante del director deportivo, Franco Baldini. La cumbre comenzó a las once de la mañana y el técnico no pudo dirigir el entrenamiento. Los jugadores, por ahora, se libraron de la reprimenda. Incógnitas sin despejar Algunas fuentes aseguraron que Calderón conminó a Capello a que le detallara qué le pasa al equipo, por qué rinde tan mal una plantilla en la que el club se gastó más de 100 millones de euros en refuerzos y que no parece bien gestionada. El presidente quiso conocer de primera mano por qué Robinho e Higuaín se quedaron fuera de la convocatoria en beneficio de Cassano, por qué el técnico prescindió de Marcelo y situó a Ramos en el lateral izquierdo, por qué dejó tan expuesto a Gago en el día de su debut, por qué desaprovecha a Ronaldo, cada vez más devaluado, o por qué ya no cree en Diarra, su gran apuesta pese al alto coste de 26 millones. Según estas mismas fuentes, las explicaciones de Capello no convencieron a Calderón, quien se esperaba un análisis más técnico y detallado y no una simple apelación a la mano dura para superar la crisis. La principal autocrítica del entrenador italiano fue reconocer que en los últimos tiempos ha abierto en exceso la mano. Asumido ese problema, se comprometió a cambiar, ser igual de exigente que hace una década y reconvertirse en el sargento de hierro. Aunque desde las tripas del club rebrota la figura de Del Bosque como eventual solución aglutinadora, de puertas para afuera ningún estamento del pone en duda la continuidad de Capello, quien tiene dos años y medio por delante de contrato y, a sus 60 años, percibe seis millones de euros netos por temporada.