Kahn anuncia su retirada para junio del 2008

La Voz AFP | MÚNICH

DEPORTES

Con 37 años, había dejado la selección tras el Mundial

07 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

La última leyenda del fútbol alemán colgará los guantes el próximo año. El portero Oliver Kahn, capitán del Bayern de Múnich, adelantó que pondrá punto final a su carrera deportiva en el 2008, cuando expire el acuerdo que lo une a su club, según una entrevista que publicó ayer el diario Bild . «Voy a honrar mi contrato con el Bayern de Múnich hasta el 2008 y después, ya a los 39 años, será la ocasión de dejar de ponerme al pantalón corto y buscar otra dirección a mi vida», afirmó el temperamental jugador alemán, en unas declaraciones que zanjan así las especulaciones sobre su futuro. Kahn ya había anunciado su adiós a la selección de Alemania (con la que fue convocado hasta en 86 ocasiones), después de la Copa del Mundo que se disputó el pasado año. El futbolista se incorporó al Bayern en 1994, después de haber comenzado su carrera en el Karlsruhe, en cuyo primer equipo debutó con sólo 14 años. El portero alemán acumula nada menos que 516 partidos de la Bundesliga. En las filas del equipo bávaro consiguió siete títulos de campeón nacional, cinco Copas de Alemania, la Liga de Campeones del 2001 y la Copa de la UEFA de 1996. El título continental conquistado frente al Valencia disparó su fama, pues en la tanda de penaltis decisiva detuvo hasta tres lanzamientos. En cuanto a su palmarés individual, Kahn fue escogido como mejor jugador de la Copa del Mundo del 2002, que se disputó en Corea del Sur y Japón, a pesar de haber sufrido dos goles de Ronaldo en la final en que Brasil conquistó su quinto trofeo. Pero es su fuerte temperamento el que le dio fama mundial. Su agrio carácter le ha convertido en uno de los jugadores más odiados por sus rivales. En uno de sus gestos más recordados, tras un partido perdido contra la selección española, negó su camiseta a Iker Casillas. A los pocos días, alegó su mal comportamiento a su enfado por la derrota, no dudó en invitar a su rival a viajar a Múnich y hasta le mandó su camiseta a Madrid.