Un contragolpe funde al Barça

Sergi Olego YOKOHAMA

DEPORTES

TORU HANAI

El Internacional de Porto Alegre tumba a los azulgrana, a los que se les sigue resistiendo el título intercontinental

17 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El Barça naufragó otra vez en su segundo intento por conquistar el Mundial del clubes, la antigua Copa Intercontinental. Un mal partido del conjunto azulgrana lo condenó al abismo de la derrota ante el Internacional de Porto Alegre por culpa de un solitario tanto de Luiz Adriano a nueve minutos de final. El título se les escapó a los azulgrana por una innecesaria concatenación de errores. Rijkaard equivocó su elección inicial. Sus jugadores adolecieron de la agresividad necesaria para imponerse con claridad y, para colmo, sus remates se toparon con Clemer. Pese a todos estos contratiempos, el Barça se mostró superior. Tuvo más ocasiones y más dominio pero el Internacional se llevó la victoria haciendo un partido tan práctico como efectivo. Rijkaard sorprendió con su alineación. Repetir el mismo once que en las semifinales era innecesario. Poco descanso para los titulares teniendo en cuenta los avatares del engorroso jet lag . Ese exceso de celo del técnico holandés trastabilló las revoluciones de su equipo. El Barça carecía de rapidez en la circulación ante un rival agresivo que no quería convertirse en una nueva perita en dulce. El Internacional mordía. Edinho se hartaba de hacer faltas. La táctica brasileña se advertía con claridad. Presión y salida La presión contundente en su propio campo esperando una contra al final decantaría el duelo. Rijkaard se preocupaba desde el área técnica. Su equipo no pasaba por excesivas dificultades, pero se mostraba falto de velocidad. Esa frescura necesaria para desarbolar a su adversario le impedía abrir el marcador. Pese a ello, el Barça aparecía con mayor claridad por las inmediaciones de Clemer. Gio, Gudjohnsen y Ronaldinho comprometieron la imbatibilidad del portero brasileño. Valdés seguía sin intervenir. Un disparo del central Indio era todo el bagaje ofensivo del Internacional. El Barça pagaba el extraño exceso de su cuerpo técnico. Ni las puestas en escena de Belletti y Xavi variaron la dinámica. Los azulgrana estaban lentos. Sin chispa. Esa evidente falta de frescura física lastraba de forma notoria su juego. Su rival tampoco estaba para echar cohetes. El Internacional se defendía con corrección aunque seguía sin inquietar a Valdés. El languidecer del partido aumentaba el dominio infructuoso del Barça. Algunas leves aproximaciones, sobre todo en un par de internadas de Xavi, era un pobre bagaje para las posibilidades azulgrana. Adriano En esa tesitura, el Internacional clavó un golpe mortal. Su única contra de peligro en toda la final le dio la puntilla al Barça. Adriano, gracias a una asistencia de Iarley, el mejor brasileño de la final, pasó a la gloria del conjunto de Porto Alegre batiendo a Valdés. El Barça estaba noqueado. Deco y Ronaldinho dieron sus últimos tumbos antes de caer a la lona. Ya no había tiempo para levantar el vuelo. Los azulgrana caían. Y lo peor es que lo hacían mostrando una cara muy alejada de su mejor versión. Catorce años después de que el dream team de Johan Cruyff dejara escapar la Copa Intercontinental al verse sorprendido por el histórico São Paulo de Rai, la historia se volvió a repetir.