Un buen Deportivo gana al Dubra a balón parado

Pablo Gómez Cundíns
Pablo Gómez VAL DO DUBRA

DEPORTES

PACO RODRÍGUEZ

El uruguayo Estoyanoff sufrió un esguince leve de tobillo

05 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El Deportivo aprobó en su entrenamiento contra el Val do Dubra (0-6, dos de Taborda) evidenciando una mejoría en su juego que hay que mantener en cuarentena debido a la entidad del rival. La falta de definición en las acciones cerca del área y el esguince de tobillo de Estoyanoff, en el plato negativo de la balanza. El equipo local dio una buena imagen, pero el peso de la diferencia de categoría fue imposible de levantar. El partido se decidió cuando el cansancio hizo mella en la SD. El duelo comenzó al estilo Caparrós: con el Dépor apretando desde el primer segundo. En menos de diez minutos, cinco oportunidades de gol del equipo blanquiazul (Taborda, Estoyanoff, Iago, Filipe...). El problema de jugar un amistoso contra este Dépor es que los chavales jóvenes no dan tregua al rival. Y eso que la Sociedad Deportiva Dubra defendía con criterio y arriesgaba en algún que otro contraataque que, irremediablemente, moría antes de llegar a la portería de Munúa. Joaquín Caparrós podrá reforzar las conclusiones positivas que se llevó desde Abegondo. Salvando la distancia por la categoría en la que milita el rival, el Dépor estuvo mucho más suelto y mostró más criterio que en la Liga. Filipe es un valor en alza, Adrián dona calidad en cada balón, Estoyanoff es un estilete desde la banda, Taborda y Juanma están para jugar ya, y la pareja de mediocentros Verdú-Iago era ideal para un partido como el de ayer, en el que la tarea defensiva en esa porción del campo era secundaria. El equipo manejaba el balón con buen gusto, los laterales (ahora sí) doblaban a sus interiores y el equipo lo agradecía (los delanteros, más que nadie) y el disparo lejano era más que una opción desesperada. También aprovechó el equipo de Caparrós para el ensayo general de las jugadas a balón parado (Iago y Rodri anotaron de golpe franco; Efrén, de penalti, y Verdú un gol olímpico). Sin embargo, el monólogo no se tradujo en gol hasta que la SD decayó físicamente. Qué tendrá que hacer el técnico para erradicar este mal casi endémico del vestuario blanquiazul, pocos lo saben. Lo malo es que en los ensayos como el de Bembibre sucede lo mismo que en la Liga real: que el equipo se atasca cuando no marca. Y ayer, el fútbol se jugaba con red.