«Algo hay que hacer para cambiar el rumbo». La justificación que ofreció Luis Aragonés al prescindir de Raúl fue un preludio de la revolución que ultima el seleccionador para el fundamental choque del sábado en Suecia, un rival directo en la lucha por jugar la próxima Eurocopa. Según se pudo ver en el segundo entrenamiento celebrado en Las Rozas, ya con la presencia del joven Puerta en sustitución de Reyes, el entrenador barrunta hasta cinco cambios con respecto al equipo que en Irlanda del Norte firmó uno de los grandes fracasos en la historia de la selección. Puestos a modificar, estudia variar incluso el sistema. Angulo y Capdevila, las dos únicas incorporaciones de la lista, se perfilan como titulares. Incluso, Luis conversó algunos minutos a pie de césped con el asturiano del Valencia, al término de la sesión matinal, para dejarle claro lo que quiere de él. Con Angulo en el campo, Luis recupera al menos un extremo, ya que escorado a la izquierda parece que jugará Iniesta. El técnico quiere jugar a la contra, sin asumir grandes riesgos, ante los nórdicos, y confía en la rapidez, lucha, desborde, llegada y buen momento de forma del valencianista. En el caso de Capdevila, el seleccionador considera que defiende mejor que el zurdo del Atlético, es superior en los balones aéreos y tiene más gol. La inclusión del deportivista no es la única modificación prevista en defensa. Si se cumple la teoría de los petos y Luis no juega al despiste, Pablo dejará su puesto al bético Juanito. Con Torres y Villa fijos arriba, las dudas de Luis se sustancian en el eje del centro del campo. Prueba de que comenzó el entrenamiento con Albelda, Cesc e Iniesta, y pronto cambió a los dos primeros por Xabi Alonso y Xavi Hernández.