Ganaron sus partidos y aventajan en un punto al Inter
01 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El Roma, con su triunfo casero por la mínima ante el Empoli (1-0), y el Palermo que hizo lo propio frente al Chievo (0-1) se ha aprovechado del empate foráneo del Inter de Milán en Cagliari (1-1), en una quinta jornada liguera italiana de fútbol en la que el Milán no pasaba de un empate sin goles ante el modesto Siena en casa. La parte dominical de la jornada resultó muy rácana de goles (13 tantos) y, además, vio como dos equipo perdían su condición de invictos: Messina y Empoli. Un gol del recuperado veterano delantero Vincenzo Montella (min 23), en colocado remate de cabeza, le bastó al Roma, que sigue sin encontrar la buena forma de su capitán Francesco Totti, para ganar al Empoli y, con ello, ponerse líder. Fue, no obstante, un partido donde los romanistas sufrieron de lo lindo, pues en la segunda mitad dominó el Empoli. Pero al conjunto visitante le faltó acierto en el remate ya que dispuso de buenas ocasiones para empatar; lo pagó caro. En Cagliari se esperaba la reacción de un Inter que, apenas cuatro días antes, había caído derrotado en casa ante el Bayern de Múnich (0-2) en Liga de Campeones, dejando además una penosa imagen. Pero no lo logró, al menos al máximo. Ello pese a que, ante las urgencias que vive tras lo acontecido contra el Bayern, el técnico interista Roberto Macini alineó por vez primera de inicio a tres puntas: Ibrahimovic, Adriano, Hernán Crespo. Inter-Cagliari El Inter inició mandando y rozó el gol. Pero fue el Cagliari, prácticamente en su primera peligrosa incursión en área rival, el que golpeó primero. Los locales supieron recuperarse a tiempo y, sobretodo, empatar antes del descanso. La igualada fue obra del salvador mundialista Fabio Grosso (min 38). Curiosamente, el empate llegó jugando ya con sólo dos puntas, pues Crespo se había tenido que retirar por lo que se prevé es un estiramiento muscular, saltando su compatriota Solari. En la segunda mitad, con Figo por Grosso, el Inter quiso pero no pudo. Se tropezó una y otra vez contra la buena contención local y, al final, no pasó de un empate que en nada despeja la palabra crisis del entorno interista, que además ha perdido el liderato.