Las minimotos dan espectáculo en el circuito de Sada

Rubén Ventureira REDACCIÓN

DEPORTES

Las máquinas, de un metro de largo, alcanzaron los 70 kilómetros por hora

01 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Un hombretón de 1,80 metros y 90 kilos de peso apura la curva subido a una moto de apenas un metro de largo. La estampa se vio en la sexta y última prueba del segundo campeonato del Matadero Minimotos Club, celebrado el pasado sábado en un circuito del área metropolitana coruñesa, en Sada. La irrupción de estas curiosas máquinas en España provocó algún suceso, pero, pasado el alocado furor inicial, las minimotos están donde tienen que estar: en los circuitos, nunca en las carreteras, pues son vehículos sin matricular. Costa Oeste, una asociación cultural y deportiva con sede en A Coruña, organiza el campeonato. «Ya es el segundo año. Esto no es una moda pasajera, la afición a las minimotos está consolidada», asegura Fernando Torreiro, miembro de este colectivo, que supera la treintena de socios. Hay dos categorías: minimotos refrigeradas por agua y por aire. Las primeras corren más. En la primera clase se proclamó campeón Santiago Mosquera. En la segunda, Ramón Mosquera. Ambos ratificaron su título con sendas victorias en la sexta y última prueba. Son los que mejor manejan estas máquinas que rondan el metro de largo, y que en el circuito donde se celebra el campeonato pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora. En otros, llegan hasta los 90. En las pruebas locales compiten minimotos de marca, que cuestan hasta 1.500 euros, con réplicas de las originales, fabricadas en China, que se pueden adquirir por 200-300 euros. Seguridad Las normas de seguridad se cumplen a rajatabla: todos los pilotos están obligados a correr con casco y a vestir guantes y mono de cuero con protecciones varias. Los daños no se evitan, pero se minimizan. La mayoría de las caídas no tienen importancia, pero el pasado año uno de los participantes se partió la clavícula. «Hay que ser muy flexible. Si no, olvídate. Fuerzas la espalda y las articulaciones, por eso las carreras se disputan a dos mangas de sólo quince vueltas», explica Fernando Torreiro, tercero en la general de refrigeradas por aire. «Si eres bajito, tienes ventaja a la hora del manejo, pero el tamaño no lo es todo. Al final, el pilotaje es lo más importante».