Pablo Aimar expresó ayer en su presentación como nuevo jugador del Zaragoza, a la que asistieron varios miles de aficionados, su deseo de alcanzar la madurez deportiva. Acompañado por el presidente del club, Eduardo Bandrés, y su accionista mayoritario, Agapito Iglesias, el argentino aseguró que no supone una presión añadida la expectación de su fichaje. «Bendita presión. Es mejor que te reciban así y no todo lo contrario. La gente espera mucho pero yo también espero mucho de mí», insistió. Uno de los motivos que le decidieron a aceptar la oferta aragonesa fue la llamada que realizó el entrenador Víctor Fernández, le gustó el equipo y también el hecho de que fue el Zaragoza el que fue a buscarle. «Son pocos los equipos que van a buscar a un jugador, sino que se da lo contrario, son ofrecidos», dijo.