Woods, cada vez más grande

Fran Garrido HOYLAKE

DEPORTES

Ganó su tercer Open Británico, segundo consecutivo, y undécimo «grande», mientras que García se descolgó en los primeros hoyos

23 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Tiger Woods demostró su autoridad y solvencia y se adjudicó su tercer Open Británico, el segundo consecutivo, para elevar a once el número de grandes que rebosan en su historial. El sueño de una calurosa noche de verano duró poco para Sergio García. Hasta el primer bogey del español en el hoyo 2, perfectamente jugado, excepto el putt , que fue la cruz que enterró las esperanzas del español. Woods recibió una merecidísima ovación en el green del 18 y se le saltaron las lágrimas. No fue hasta que embocó la bola para un sólido par (270 golpes, -18) y ganó por dos golpes de ventaja a su compatriota Chris DiMarco, cuando el número uno del mundo se vino abajo y lloró como un niño, primero en brazos de su caddie y después en los brazos de su mujer, Elin. Fue el gran día para Eldrick Tiger Woods, que volvió a reconciliarse con la afición tras un año muy difícil para él, tras la muerte de su padre debido a una larga enfermedad. No estaba preparado para el Masters, el Open de Estados Unidos llegó demasiado pronto, con su padre aún en la memoria, y perdió el corte en un grande por primera vez en su carrera. Pero no ha perdonado en el Open Británico. Salió al campo a defender su título conquistado la pasada temporada en St. Andrews y no decepcionó. Concentrado, preciso, arriesgando cuando debía, el gran estratega no titubeó ni un instante. Y ya suma once torneos grand slam y su tercera Jarra de Plata. Sergio no dio con la clave La maldición de Moliere y de las gentes del espectáculo se cernió sobre ese amarillo canario que lució Sergio, y que no le trajo suerte sobre el links de Royal Liverpool que, en contra de las predicciones, mostró su cara más amable, y de ahí los resultados tan escandalosos para un torneo del Grand Slam. A Sergio se le vio nervioso desde la salida del uno. Tuvo que respirar hondo para aliviar la presión que no desapareció hasta el hoyo 12, con el primer birdie del día. Pero los aficionados, que esperaban verlo levantar su primer título en un grande, se desesperaban con cada putt que el español fallaba o dejaba de embocar. Quinta posición para Sergio García (277, -11) que repite puesto por segundo año consecutivo. Tiger puso la directa, y en diez hoyos le sacó al Niño nada menos que ocho golpes de ventaja. Se acabó pronto la emoción para los españoles, y la circunstancia la aprovecharon el resto de contrincantes para adelantar a Sergio García en la tabla. La lucha por la cabeza terminó mucho antes del final, con los tres birdies consecutivos de Tiger en los hoyos 14, 15 y 16, y todos lo sabían porque así lo cantaban los marcadores repartidos por el campo. Pero se abría la puerta para la segunda plaza entre Chris DiMarco y Ernie Els. El americano, con su putt de garfio, le ganó la partida al sudafricano rubio. En cuarta posición quedó Jim Furyk (-12).