Ogilvy gana el US Open gracias a los fallos ajenos

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso REDACCIÓN

DEPORTES

Mickelson y Montgomerie erraron en el último hoyo

19 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Con una carrera todavía ascendente, extraordinarios resultados en el 2006 y reducidas expectativas durante las tres primeras jornadas del US Open, Geoff Ogilvy se benefició de los errores ajenos para ganar el domingo su primer título grand slam. Sobre todo, se aprovechó de la coincidencia de dos inusuales dobles bogeys en el último hoyo del campeonato de figuras del talento de Phil Mickelson y Colin Montgomerie. El golfista australiano, de 29 años y hasta ayer decimoséptimo jugador mundial, terminó su actuación en el exigente recorrido oeste de Winged Foot (Nueva York) con 285 golpes (71+70+72+72), cinco sobre el par, y sin vencer una sola vez al campo. Ogilvy había ganado este año el prestigioso Accenture Match Play después de una semana interminable, en la que tuvo que disputar hasta 129 hoyos por cuatro partidos dirimidos en los desempates. Y también había conseguido el Chrysler Classic el pasado año. No figuraba, pese a su notable nivel, entre los favoritos. Pero cuando llegó al tormentoso campo de Winged Foot, con unas calles más estrechas de lo habitual, un rough molestísimo y greenes imposibles, tenía una referencia. De crío se le había quedado grabada la derrota allí del gran Greg Norman en el desempate de 1984 ante Fuzzy Zoeller, al que había llegado con una táctica conservadora. «Fue uno de los primeros vídeos que guardé. Yo tenía siete u ocho años y recuerdo que Norman terminó con pares sin arriesgar, casi como yo he terminado este torneo», explicó Ogilvy tras su victoria. Ayer, acabó como el más regular, pues resultó el único participante con un tarjeta sin un solo doble bogey en cuatro jornadas. La estrategia le funcionó al jugador australiano gracias a dos desplomes inusuales de Montgomerie y Mickelson en el hoyo 18. El primero, después de 59 intentos de ganar un major , sentía que el golf le podía devolver, a los 42 años, parte de lo que le debía. Pero en la última calle mandó su segundo golpe al rough y después necesitó hasta tres putts para embocar. A Mickelson casi todo le sale bien desde que ganó el Masters del 2004. En el último recorrido del US Open, cogió sólo dos calles de 14 posibles; y aún así llegaba líder al último hoyo gracias a su extraordinario juego corto. Pegó desde el tee , y su bola, después de rebotar en el techo de una carpa, se posó sobre una zona dura, machacada por los espectadores. Un árbol y un bunker lo condujeron a un doble bogey que lo dejó sin su ansiado tercer major seguido. Sin los palos desde hacía ya un rato, Ogilvy se acababa de proclamar campeón. Con Mickelson y Montgomerie empató en el segundo puesto Jim Furyk, a un golpe del ganador. Emparentado con la realeza La historia de Ogilvy devuelve al primer plano al golf australiano, que no celebraba un US Open desde que David Graham lo ganó en 1981. Nacido en Adelaida, al sur del país, hace 29 años, según recoge la web de la PGA, es pariente lejano de sir Angus Ogilvy, miembro de la familia real británica, e incluso guarda un remoto parentesco con el mítico rey de Escocia Robert the Bruce. Miguel Ángel Jiménez terminó en el decimosexto lugar, a seis golpes del ganador, y José María Olazábal, en el vigésimo primero, a siete.