El presidente de Brasil, Lula da Silva, preguntó por el peso de «O Fenómeno» y éste pidió respeto a la prensa
09 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando faltaban sólo cuatro días para el debut de Brasil en el Mundial de Alemania, el delantero Ronaldo rompió una huelga de silencio de casi una semana para embestir contra la prensa de su país. La pregunta realizada por el presidente de Brasil, Lula da Silva, acerca del estado físico del delantero canarinh o motivó el enfado monumental del madridista, que arremetió duramente contra los periodistas sudamericanos. En un encuentro con medios brasileños, O Fenómeno se quejó de las informaciones sobre sus salidas nocturnas, sus ampollas y, principalmente, sobre su supuesto sobrepeso, y exigió «respeto» por los servicios que ya ha prestado al equipo verdeamarillo. «Creo que quizás los extranjeros valoran más a los brasileños que nosotros mismos. Durante una semana me cuestionaron, pero en la bolsa de apuestas de Londres la selección es respetada y yo soy el jugador con más posibilidades de ser artillero del Mundial», afirmó. Luego completó: «Yo me merecería mucho más respeto por mi currículum en la selección». Visiblemente molesto, sentado en un sillón en un rincón de la sala del hotel donde está hospedada la delegación de Brasil, O Fenómeno se quejó principalmente de las noticias sobre su supuesto sobrepeso, que llevaron el presidente Luiz Inacio Lula da Silva a preguntarle anoche al técnico Carlos Alberto Parreira: «¿Es cierto que Ronaldo está gordo?». «Creo que el presidente fue mal influenciado por la falta de responsabilidad de algunos a la hora de informar», afirmó el jugador, quien aseguró que se siente «decepcionado», pero «no con el presidente». Según Ronaldo, su peso es un tema que «no le interesa a nadie, es una tontería», así como el «drama de las ampollas», que mantuvo a todo el Brasil en vilo desde el pasado domingo, a raíz de sus dolores en los pies. «Hablaron de la ampolla durante tres, cuatro días, pusieron en duda mi capacidad a raíz de la ampolla», se quejó el astro, quien también criticó a la prensa de su país por sumarse al «revuelo» hecho por medios alemanes y suizos en torno a la ida de los jugadores de la selección a discotecas en sus noches libres. «Eso no es noticia. En el 2002, también tuvimos días libres, y ¿adónde creen que nos fuimos?», se preguntó.