Roger Federer sufre para derrotar a Diego Hartfield

José María Guimaraens ENVIADO ESPECIAL | PARÍS

DEPORTES

CHRISTOPHE SIMON

Moyá no tuvo problemas para deshacerse de Juan Antonio Marín

28 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Seguro que Roger Federer no olvidará a un rival llamado Diego Hartfield (156 de la clasificación mundial), que le plantó cara y le hizo vivir un susto en la primera ronda de Roland Garros 2006. Este argentino de 25 años, prácticamente desconocido en el circuito ATP, porque lo suyo es participar en torneos challenger , realizó el mejor partido de su vida en la pista central, pese a lo cual perdió por 7-5, 7-6 (2) y 6-2 en dos horas y treinta y cinco minutos. Haertfield, a quien sus compañeros de fatigas, apodan El Gato , planteó el encuentro frente al líder mundial con total apertura al juego ofensivo. Su sistema consistió en lanzar desde el fondo de la pista auténticos cañonazos con la derecha y con el revés. Si a eso añadimos que por momentos estuvo espléndido en la dejada y que con la volea corta sumó numerosos puntos, llegamos a la conclusión de que el helvético tenía toda la razón del mundo al decir en la rueda de prensa que «este muchacho es como una ametralladora con sus golpes». Federer estuvo por bajo de sus posibilidades en el primer set, posiblemente porque en modo alguno esperaba tan seria respuesta de su adversario. A cada golpe contundente del de Basilea, respondía el sudamericano con otro más potente si cabe. El Gato, en este caso Hartfield, llegó a jugar en algunas fases con el ratón Federer. Claro que el argentino, empeñado en correr de un lado a otro para crearle problemas a su adversario, acabó acusando el esfuerzo. Federer, más comedido, finalizó más entero y al final resolvió su primer compromiso. En segunda ronda se cruzará con el colombiano Alejandro Falla o el estadounidense Justin Gimelstob, ninguno con peligro para el helvético. Robredo, en alta forma Tommy Robredo (7), reciente campeón en Hamburgo, derrotó al checo Tomas Zib (109) por 6-4, 6-2 y 6-2 en dos horas y un minutos. Si en el primer set Zib respondió con tiros a las líneas para mover al catalán, poco a poco el dominio fue pasando a poder de un Robredo poseedor de recursos más activos. Con su derecha a los ángulos y el revés a una mano cargado de seguridad, Tommy Robredo, que no tiene entrenador y está asesorado por su padre y técnico, zanjó el partido confirmando que está en condiciones, por lo menos, de encontrarse en un posible duelo con Federer en cuartos de final. «Creo haber encontrado el equilibrio en mi juego y eso me sirve para conseguir buenos resultados», dijo Robredo. Resaltó que ahora está «más tranquilo en la pista», aunque reconoció que necesita contratar a un entrenador. Su próximo rival saldrá del partido entre los serbios Boris Pashanski e Ilia Bozoljac. Por su parte, Carlos Moyá se impuso al costarricense Juan Antonio Marín por 7-5, 6-3 y 6-3 en dos horas y trece minutos. Se enfrentará al croata Sasa Tuksar o al ruso Mikhail Youzhny. El argentino David Nalbandián, tercer cabeza de serie, salvó la primera ronda tras derrotar al suizo Stanislas Wawrinka por 6-2, 7-6 (5) y 6-4 en dos horas y cuarenta y un minutos.