Jugar y perder enseña el camino

DEPORTES

LA JOVEN SELECCIÓN española, para competir en Alemania, ganó a Costa de Marfil (3-2) después de ir siempre por detrás en el marcador. Jugó bien, sobre todo en la segunda parte, y, como terminó ganando, se multiplicaron los elogios, que no serían tantos si Juanito (un defensa) no hubiese conseguido el tercer gol a cinco minutos del final. Las victorias multiplican siempre los méritos. Este amistoso no tuvo nada que ver en cuanto a ritmo y lucha con los partidos que se disputarán en Alemania. España irá rebosante de entusiasmo, pero con un optimismo excesivo (esto ya es más preocupante) que contagia a los aficionados, siempre eufóricos ante un Mundial. El rival con que se enfrentó España anteanoche es un buen equipo en el que falla el portero, el único de los titulares que no juega en conjuntos europeos. A Costa de Marfil le falta asimilar la obligación que todo equipo tiene de ganar, pues siguen creyendo que lo importante del fútbol está en manejar el balón, y olvidan los resultados. El tiempo y las derrotas enseñan a todos el camino de la eficacia, virtud indispensable en los conjuntos con aspiraciones.