El internacional Becerra perdió la vida tras ser tiroteado en Colombia. El país aún recuerda el drama de Escobar, acribillado después del Mundial 94
10 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.En junio del 2003, en un Colombia-Camerún, semifinal de la Copa Confederaciones, Marc Viven Foe se desplomó en el centro del campo. Una muerte súbita casi en directo. El primer jugador en socorrer al africano fue el colombiano Elson Becerra. El pasado lunes, nadie pudo ayudarlo a él. Becerra murió tras recibir cuatro impactos de bala en un bar de las afueras de Cartagena de Indias. «Negra, no me dejes morir. Ayúdame, que me muero». Según relató para el diario El Universal Carmen Mallarino, amiga de la víctima, ésas fueron las últimas palabras que le dirigió el futbolista antes de perder el conocimiento. Junto al delantero, también resultó muerto Alexander Ríos, amigo del futbolista. Según las autoridades colombianas, Ríos era el verdadero objetivo de los pistoleros. Se ha ofrecido una recompensa de 2.000 euros para aquéllos que aporten información que ayude a capturar a los asesinos. «Él no estaba amenazado, y cuando llegaba a la ciudad disfrutaba sanamente con sus amigos y siempre ayudaba a quienes se lo pedían. No tenía enemigos, era una persona muy querida por todos y era de gran corazón», dijo Paula Morales, esposa del jugador. Becerra era conocido por los aficionados de su país como el Chocolatín. Iba a cumplir 28 años en abril. Jugó en el Tolima y en el Júnior de Barranquilla. En el 2002 fichó por el Al-Jazeera, de Emiratos Árabes. Ahora el Tolima quería recuperarlo. «Era prácticamente un hecho que iba integrar la nómina del Tolima en este torneo. Lo vi crecer futbolísticamente. Me afectó mucho esta noticia», reconoció Jorge Luis Bernal, entrenador del equipo que quería fichar a Becerra. El ariete disputó su último partido hace dos semanas. Fue en un amistoso que se celebró en Cartagena al que habían sido invitadas figuras locales. Iván Córdoba, defensa colombiano que milita en el Inter de Milán, se mostró muy afectado por la muerte de su compañero. «Estoy muy triste por lo que ha pasado. Becerra estaba en el grupo de los internacionales desde tiempos los de la Copa América conquistada en el 2001. Jugamos juntos en ese fantástico torneo que ganamos y había sido convocado también para la Copa de Confederaciones y para los partidos de clasificación para el Mundial», comentó el defensa. Becerra es el último nombre en la lista de jugadores y ex futbolistas que han sido asesinados en Colombia en los últimos años. El país todavía no ha olvidado la muerte de Andrés Escobar. El defensa vestía la camiseta del Atlético Nacional y era uno de los internacionales que disputó el Mundial de 1994 con la selección colombiana, un combinado con grandes ambiciones para ese torneo. Pero en el segundo partido de la primera fase, Colombia cayó ante Estados Unidos (2-1). Fue una derrota que cortó su trayectoria en la competición. En ese encuentro, Escobar marcó un gol en propia meta. Eso le costó la vida. Pocos días después, el zaguero, que sólo tenía 27 años, fue acribillado a balazos en un bar de Medellín.