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07 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El penalti es una de las decisiones que levantan más polémicas entre las que puede tomar un árbitro. Digo que es una, porque no dar válido un gol, cuando la mayoría cree que el balón rebasó la línea de meta, desata una tempestad de protestas. En uno y otro caso, las discusiones se prolongarán a lo largo de la semana. Hay otras decisiones calificadas muchas veces de injustas aunque no siempre tienen una influencia en el marcador final, como sucedió en Cádiz, en donde ganó el Mallorca jugando con diez. Volviendo al penalti y refiriéndose a lo sucedido en el Bernabéu, hay que hablar en plural, puesto que fueron dos en lugar de uno los castigos máximos señalados contra el Zaragoza. Robinho (que aún no se aclimató, dicen) falló el primero e insistía más tarde en lanzar también el segundo, pero Roberto Carlos (ya aclimatado) hizo ver a su paisano que mejor lo tiraba él y así le sacaba las castañas del fuego. No lo lanzó bien Roberto Carlos, pero valió para sumar los tres puntos y conseguir que el Madrid siga en pie para recibir al Barcelona el próximo día 19 en el que ya se calificó como el partido del año. El fútbol tiene estas cosas.