El Cádiz, pese a jugar toda la segunda parte con superioridad numérica, no supo encontrar el sendero de la victoria ante un Mallorca de Héctor Cúper que apeló a una genialidad del venezolano Juan Arango para llevarse la victoria y aliviar su complicada situación. El partido comenzó con gobierno del Cádiz, como suele ser habitual en el Carranza y producto de ello llegó el primer gol de la tarde obra de Enrique, cuando tan solo se llevaban ocho minutos. Lejos de bajar los brazos con el gol en contra, los de Héctor Cúper sin hacer mucho, pero con precauciones defensivas, dieron un paso adelante incomodando a un Cádiz que se encontraba más impreciso que de costumbre. Avisó el argentino Guillermo Pereyra, en el minuto 18, lanzando alto desde el borde del área. Sólo nueve minutos después, en el 27, ante un Cádiz que no se encontraba a gusto llegaba el empate. Error de la zaga amarilla que aprovecha Toni para centrar desde la banda derecha y Víctor libre de marca en el área pequeña fusila de forma espectacular, de vaselina, a Armando. En la reanudación, a pesar de su ventaja numérica, el Cádiz no supo hacerse con el control del encuentro, más si cabe por tratarse de un equipo que juega más cómodo al contragolpe. En el minuto 62, el técnico uruguayo del Cádiz Víctor Espárrago dio salida a su compatriota Estoyanoff y el Cádiz pareció mejorar ataque. Dispuso de un par de ocasiones que no aprovechó, mientras que el Mallorca continuó defendiendo bien y esperando una contra que llegó precisamente en el minuto 83, Arango sacó petróleo de una falta en la frontal del área. El venezolano conectó un zurdazo de impresión y marcó el 1-2.