Dice que «lo más importante es jugar» y que está «incómodo» si no lo hace, pero se da un margen de tiempo para decidir su futuro
05 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Lionel Sebastián Scaloni (Pujato, Argentina, 1978; blanquiazul desde las Navidades de 1997) dio la cara. El capitán se mostró moderado y motivado, a pesar de que no vive su mejor momento en el Deportivo. En un alarde comunicativo, ofreció una densa conferencia de prensa en la que, sin explicaciones precisas, dejó claro sus sentimientos. No quedaba otra. La situación no daba para más. En la temporada que porta el brazalete, su protagonismo se ha reducido en el campo, algo nada habitual para Scaloni. Dijo que se considera importante siendo el capitán, aunque está incómodo (no enfadado) debido a la falta de partidos. Afirmó que sólo se marcharía del Dépor por imperativo futbolístico y no monetario, pero se da tiempo para pensar en la salida como solución. Evitó hablar de ofertas, pero dio su versión acerca del maltrato al peto en Zaragoza y su posterior ausencia ante el Osasuna. También habló de la importancia que da al Mundial 2006. Pidió comprensión a la afición, respeto para las decisiones del entrenador y libertad para tomar las suyas propias. Es decir, Lionel Scaloni despejó todas las dudas. Pero no concretó nada. Ofertas El capitán argentino se declara «jugador del club» cuando se le mencionan las posibles ofertas. Para más señas: «Si las tengo, no te lo digo. Y si no las tengo, tampoco te digo que no». «No creo que el club me llame a mí para comentarme las ofertas. Es raro. Nunca lo ha hecho en la vida, en todo caso», añadió a su explicación. «Pero lo primero es lo deportivo. Uno no puede pensar en renovar o irse si todavía está viendo qué pasa. Y cuando realmente tenga decidida mi situación, valoraré lo que hago. Renovar es un tema que no me preocupa, porque sé que si juego la renovación es muy fácil porque estoy muy contento acá y el Deportivo y la gente me quieren. Pero siempre hay que valorar al futbolista porque juega al fútbol dentro de la cancha. No hay otra forma», zanjó. Ésta fue la línea adoptada durante su explicación pública. Dijo que en Zaragoza reaccionó en caliente porque estaba frío. «Me tocó entrar en un momento del partido que todavía no había calentado y estaba frío. De ahí ésa reacción», dijo. Una y otra vez reiteró los elogios hacia el entrenador, Joaquín Caparrós, y su método de trabajo: «Lo respeto mucho. No hay ningún futbolista que tenga nada que reprocharle». De nuevo echó mano de su sentido del colectivo («Aunque esté enojado nunca de mí van a salir palabras que pueden influir en el grupo, en el club y en la ciudad», anunció), lo que no le impidió defender sus metas personales: «Lo más importante es jugar». Acerca de dónde, el capitán evitó pronunciarse. «Si Caparrós vio fútbol, sabe dónde puedo jugar. Sólo tiene que decirme: ahí. Le pego con la zurda como le pego, con la derecha como le pego. Corro lo que puedo. Eso es así y él lo tiene muy claro. Cuando uno juega, está todo bien. Y cuando uno no juega, no puede ir a pedir explicaciones. Simplemente, trabajar», argumentó. La Copa del Mundo Esta temporada, el Mundial es un premio añadido a los minutos disputados en la Liga. Scaloni es consciente de ello. «Es obvio que si yo tengo pocos minutos o no juego, es difícil que vaya convocado y es lógico», medita. Deja en el aire la influencia de la Copa del Mundo en su futuro como jugador blanquiazul. «Se sabe que me queda poco tiempo en el Deportivo, un año y medio, se acercan cosas importantes y uno piensa en las cosas que pueden suceder. Otra cosa es que después el que decide es el técnico y el presidente, y yo estoy a disposición de lo que ellos decidan. Estoy muy contento en el club. De eso que no quepa ninguna duda», avanza. El jugador matiza el final de esta idea: «Yo del Deportivo, mejor dicho, de A Coruña no me quiero ir», aunque más tarde explica: «Y si no juego, se verá qué pasa». Scaloni abunda en el tema. Desea explicarlo para que no haya malentendidos, pero sus intenciones se quedan a medio camino. Quizás, como dice él, todavía es pronto para decidir: «Yo creo que entreno bien, me siento bien. Es difícil que yo me motive más, siempre lo estoy al cien por cien. Pero es duro ver perder al equipo como el otro día ante el Osasuna y verlo desde fuera». «Si yo tuviera que decidir, me pondría. Pero respeto mucho la decisión del entrenador. Estamos todos muy bien con él porque va de frente y eso se valora mucho», matizó el internacional.