El centrocampista portugués Luis Figo se despidió ayer de sus compañeros del Real Madrid para emprender viaje rumbo a Milán y rubricar su nuevo contrato por el Inter, club que eligió por su «deseo de ganar». «Elegí este club porque tiene el mismo deseo de ganar que yo. No veo la hora de comenzar esta nueva aventura», expresó Figo al diario vespertino Corriere de la Sera . El futbolista portugués reconoció que su único «lamento» es que «intervinieron demasiados intermediarios en las negociaciones» y que algo que «era cuestión de días, se prolongó durante dos meses». Figo, que dejó el hotel de concentración en Austria a las cinco de la tarde, será sometido en las próximas horas al reconocimiento médico, antes de ser presentado mañana, cuando dará una rueda de prensa en la capital de Lombardía. En ese momento, Figo, que ayer apenas quiso realizar manifestaciones, aprovechará para despedirse de la afición blanca, «la que más se lo merece». «Me despediré de ellos el sábado, ya que no podré hacerlo jugando», fueron sus palabras a la salida del hotel rumbo a Milán. «Me voy a ver si juego algo», dijo irónicamente. El agente Instantes antes, el agente Ernesto Bronzetti confirmó que el acuerdo estaba hecho, en una entrevista con la agencia radiofónica GRT. «Se hará oficial mañana (por hoy), después del reconocimiento, pero el acuerdo ya está y creo que el sábado podrá ser presentado ante la prensa», explicó. El representante, que reconoció que Figo había recibido ofertas del Liverpool, del Valencia y de otros clubes, explicó que la principal razón de la marcha es la decisión de Luxemburgo «de jugar sin bandas», lo que motivó igualmente la salida de Solari.