El Breo relanza su proyecto con la llegada de Mickeal

Alfonso Herrán LUGO

DEPORTES

Es un «tres» fuerte y anotador, y gran estrella en la Copa ULEB

23 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El heredero de Charlie Bell se llama Pete Mickeal. Las referencias indican que el Breogán se ha hecho con los servicios de un hombre que hará olvidar al crack de Flint. De estrella a estrella. El fichaje ha resultado casi una lotería, como el de Bell, que se resolvió en unas horas sin levantar sospechas. Mickeal es una figura en el concierto europeo, pero el Leche Río jugó la carta de la sorpresa y se adelantó a posibles competidores. Para empezar, hasta que el jugador no se mostró dispuesto a venir a Lugo no hubo oferta, para que ésta no se convirtiese en una llave de Mickeal para firmar un suculento contrato en otro sitio. Después se ofreció al alero norteamericano una cantidad cercana a los 300.000 euros -eso es lo que dijo el presidente celeste que pondría sobre la mesa- y siguió la táctica de costumbre: poner una fecha tope para dar la respuesta. El Breo también juega aquí con los 30.000 euros que ingresaría si Bell recala en otro conjunto de la ACB, establecido en la reglamentación de la Liga para debutantes norteamericanos que cambian de club. El rey de la Copa ULEB El agente de Mickeal se mostró ayer dispuesto a firmar siempre y cuando se incluyese en el contrato una cláusula por la cual el jugador quedaría libre si en el primer mes después de sellarse el Olympiacos le hacía una oferta, algo a lo que el Breo se negó. Finalmente, el alero del Makedonikos dio el sí a eso de las ocho de la tarde. Su contratación llenó de alegría a los técnicos celestes, que tras la negativa de Shumpert habían depositado muchas esperanzas en Mickeal. Si hay un rasgo que define el juego de éste es verticalidad. Es un anotador nato y su fortaleza asusta, hasta el punto de que ha sido el segundo máximo reboteador de la Liga griega (9,6), pese a no jugar de pívot. En la competición helena fue el tercer máximo anotador (17,8 puntos). El Breogán se ha hecho con los dos fenómenos de la ronda final de la Copa ULEB. Es conocido el emparejamiento de semifinales entre el Makedonikos y Hemofarm, en el que Mickeal y Bogavac protagonizaron un duelo espectacular.