Una victoria ante el Terrassa acercaría a los celestes al ansiado ascenso
27 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Llegó el día por el que el celtismo suspira. Las tres derrotas consecutivas que ha encadenado su equipo le han llevado a valorar mucho más los resultados anteriores y a entender que no es momento de críticas sino de unión. El Celta sabe que ganándole hoy al Terrassa habrá logrado, aunque sea de forma virtual, el ascenso. Los buenos estudiantes no suelen dejar los deberes para el final. Aquellos que llegan a junio pendientes del desenlace, sufren. La forma de evitar que esa angustia aumente es ganarle al penúltimo de la clasificación y esperar que el resto venga dado. Lo curioso es que los vigueses han sumado seis puntos de los doce posibles en los últimos seis partidos y su rival de esta noche ha hecho cuatro. Esto indica que por muy malo y descente que haya sido este último tramo de la carrera para los vigueses, aún lo ha sido peor para los catalanes. A eso deben agarrarse los célticos para tener tranquilidad en este momento decisivo. El Tenerife, Ciudad de Murcia y Pontevedra venían de un ritmo creciente pero esta vez el contrario también pasa por un momento bajo. Por eso los Canobbio, Jandro y compañía tienen que hacer valer su calidad, sus mejores dotes. Fernando Vázquez no va a dudar de ellos y por eso volverá a apostar por el mismo esquema. Esta es una de esas citas que no se ganan por un estado de forma sino por la capacidad para manejar los nervios. El Celta quiere su certificado de Primera y el Terrassa evitar que certifiquen su defunción en Segunda. A los dos, y en especial a los visitantes, les vale de muy poco o nada el empate. Como dijo el técnico local «hay que tomarlo como si fuese la final de la Copa del Rey» y por tanto menos el lanzamiento de penaltis, en caso de igualada, tendría que haber de todo. Por eso se preveé un partido en el que un sólo gol alterará el pulso del choque. Vryzas llevará el peso del ataque celeste mientras que en el catalán para fortuna viguesa no ha venido Maikel. La única novedad del Celta podría estar en la banda izquierda, en la que Vázquez se podría decantar por el regreso del canterano Toni Moral, en detrimento del asturiano Manolo, que ocupó el carril izquierdo ante el Pontevedra. Permanecerá, sin embargo, en el once inicial el portugués Nuno Capucho que en Pasarón estuvo digno según su entrenador y se perfila como el principal candidato para ocupar la banda derecha del ataque celeste. No se esperan más cambios en le resto del equipo, pero las sorpresas en las formaciones han sido algo habitual en toda la temporada. Las gradas harán de jurado ante la reválida de los jugadores. De salida se esperan aplausos y será el desarrollo de cada respuesta el que otorgue un calificativo final de apto o no para que el 19 de junio obtengan la licencia esperada.