Charles y D'Amico llegaron a las manos en el partidillo de ayer
21 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El Pontevedra está muy vivo o demasiado nervioso. Eso es lo que se desprende de la agarrada que tuvieron Charles y D'Amico en un lance del tradicional partidillo de los jueves en Pasarón. Un codazo fortuito del italoargentino en la cara del brasileño durante un salto hizo que saltaran chispas. Los dos futbolistas se encararon y rápidamente se formó un tumulto que impidió precisar si se había producido algún intercambio de golpes. Sea como fuere, la sangre no llegó al río y Argibay se encargó de poner paz. De hecho, se reanudó la sesión y transcurrió sin ninguna clase de incidente. A la conclusión del entrenamiento, el técnico trató de quitar hierro al asunto. Es más se lo tomó con una gran dosis de humor. De hecho, se refirió a la tensión y a los agarrones de esta simpática forma: «Desde el punto de vista fisiológico, lo veo como una posible descarga de adrenalina y desde el astrológico como la influencia de la luna», manifestó. En un tono más serio expresó que «no es la primera vez que pasa ni será la última. Cuando se entrena con la agresividad con que lo hacemos nosotros se pueden dar estas cosas, pero todo se soluciona en cinco minutos. Tampoco hay que darle más importancia». Además de aclarar que no había hablado con ellos, explicó la razón por la que los protagonistas no comparecieron ante los medios. «Porque prefiero explicarlo yo. Son cosas que pasan dentro de los equipos. Cuando te empleas con agresividad, en un instante cualquier situación la enfocas de una manera o de otra. Además ha sido entre dos chicos que muchas veces comen juntos, y juntos están de lunes a domingo. Ni ellos se explican como ha sucedido eso. A veces no se mide la agresividad y punto. Es así». Y zanjó la cuestión conflictiva afirmando que «ya tuve otras fricciones entre jugadores y no pasó de ahí». Tres combinaciones En el ensayo de ayer se pudieron ver a varios equipos diferentes. El primer once fue este: Moso, Asier, Rey, Vázquez, Luciano, Cabrera, Navarro, Reyes, Charles, Javi Rodríguez y Changui. Luego Fede Bahón entró por Rey, Alves por Navarro y Juan Jesús por Charles. Capdevila también tuvo sitio. «Son tres combinaciones diferentes. Ver distintas situaciones que se pueden dar e intentar jugar con el mayor número de futbolistas para tener más opciones. A partir de ahí hay que entender que va a ser un partido bastante difícil porque los equipos ahora nos tienen más respeto y van a venir a arriesgar mucho menos. Tratarán de parar el partido, que el Pontevedra se desgaste y, sobre todo en posesión de balón, debemos saber jugar con eso. Saber por donde tenemos que entrar y como queremos hacerlo. El Nástic va a jugar esperándonos».