Mínimo triunfo de un Sevilla negado en ataque

Antonio Gutiérrez SEVILLA

DEPORTES

Un Sevilla espeso en su juego y con nula claridad en el ataque tuvo que sufrir muchísimo para imponerse por la mínima al Numancia, colista y con un pie en Segunda. El equipo andaluz, independientemente de que en las dos últimas semanas se ha hablado más de Javi Navarro que de las opciones que tienen de repetir participación en competición europea, afrontó el choque con la oportunidad de enlazar dos victorias seguidas, tras la conseguida en Mallorca, y consolidarse en la zona privilegiada. Los de Joaquín Caparrós empujaron desde el inicio en busca del gol con Aranda, que junto a Jesús Navas formó la pareja atacante debido a las bajas de Baptista, Makukula, Darío Silva o Jesuli. Pero el Numancia, nunca renunció al ataque y terminó por maniatar a un rival que, conforme avanzó el choque, se atascó mucho en el centro del campo. Derroche visitante En la segunda parte, Caparrós sacó a Antoñito y Carlitos para intentar que su equipo tuviera mas mordiente ofensiva, pero el conjunto soriano mantuvo su orden defensivo y el derroche físico en la medular, lo que complicó mucho las evoluciones de un despistado Sevilla. Cuando peor pintaban las cosas para el Sevilla, que había renunciado al centro del campo para apostar por un fútbol directo, llegó el 1-0, obra del brasileño Adriano tras una serie de indecisiones de la zaga visitante a falta de algo más de veinte minutos para el final.