Bekele, el más grande de la historia

La Voz EFE | SAINT GALMIER

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Su cuarto doblete en los Mundiales de cross le corona como el rey de la especialidad El etíope dedicó el triunfo a su novia, que murió en enero cuando entrenaban juntos

20 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El etíope Kenenisa Bekele honró la memoria de su novia, Alem Techale, muerta de repente cuando se entrenaba junto a él en enero pasado, con su cuarto doblete consecutivo en los mundiales de cross, que eleva a ocho la cifra inigualable de sus títulos. Su compatriota Tirunesh Dibaba, campeona anteayer en la distancia larga, logró también el doblete y completó con su victoria en el cross corto un campeonato triunfal para Etiopía. Kenia, primera potencia del cross hasta hace dos años, sólo obtuvo en el hipódromo de Saint Galmier el consuelo de ganar los títulos individual y por equipos en la categoría júnior masculina. Dos meses y medio después de la tragedia, cuando más vulnerable parecía ante el anunciado ataque de los kenianos, Bekele reaccionó con una doble victoria que le convierte en el más grande en la historia del campo a través, superando las gestas de los kenianos John Ngugi y Paul Tergat, cinco veces campeones cuando sólo se disputaba el cross largo. Al día siguiente de su victoria en el corto, el etíope de 22 años, dominó a su antojo la distancia larga para desgracia del keniano Eliud Kipchoge, campeón mundial de 5.000 metros y gran esperanza keniana para recuperar el cetro mundial, que presentó escasa oposición cuando el gran campeón etíope alcanzó una velocidad de 2:50 por kilómetro en el penúltimo paso por meta. El campeón se impuso en la carrera de 12.020 metros con un tiempo de 35:06, seguido, a 14 segundos, del eritreo Zersenay Tadesse, que se entrena en Madrid a las órdenes de Jerónimo Bravo. Los puestos de honor se completaron con el qatarí Ahmad Hassan Abdullah, el etíope Abebe Negera Dinkesa y el keniata Eliud Kipchoge. Transcurridos 15 minutos de carrera, Bekele y Kipchoge controlaban a un grupo que iba perdiendo unidades, lentamente al principio y con rapidez a partir del séptimo kilómetro, cuando Tadesse dio un fuerte tirón que dejó arriba a media docena de corredores. En el noveno kilómetro ya se habían quedado solos Bekele y Kipchoge. Durante mil metros la prueba apuntaba a un esprint final que se hubiera presentado favorable para Kipchoge, pero Bekele desterró la incertidumbre con un ataque brusco a dos kilómetros de la meta. El keniano terminó desmoronándose hasta quedarse sin medalla.