Deco entrará finalmente en el once de Frank Rijkaard en Riazor
15 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Euforia tras los años de sequía. El Barcelona llegará a Riazor en su mejor momento en el último lustro azulgrana. El líder de la Liga en las veintitrés jornadas precedentes afrontará la vigésimo novena, ante el Deportivo con el equipo a pleno rendimiento. Salvo Motta (lesionado) e incluido Deco (recuperado de su bronquitis). El luso brasileño jugará el sábado a partir de las nueve y media de la noche, a pesar de que está a una cartulina amarilla de la suspensión (en la misma situación que Xavi) y de que el encuentro ante el Real Madrid está próximo. Frank Rijkaard, poco amigo de las rotaciones, confiará en su bloque tipo. Los once puntos de ventaja que poseen los azulgrana a falta de una decena de jornadas de Liga provocan la euforia en can Barça. Incluso se hacen cuentas al estilo Irureta, pero para intentar adivinar cuándo cantarán el alirón. Hay quien dice que será contra el Albacete (jornada treinta y cuatro), pero el sentir es unánime: no pasará de la cita ante el Valencia, el fin de semana siguiente. Este sábado, Víctor Valdés cumplirá su 75º encuentro de Liga con el Barcelona. Su objetivo será mantener la puerta a cero, algo que ha logrado en las tres últimas citas. El Barça llega al duelo coruñés defendiendo una racha de media docena de encuentros sin perder, cuatro de ellos jugando como visitante. Tanta tranquilidad se la deben los aficionados del Camp Nou a la solidez de Márquez y Deco, que son los que cardan la lana para Ronaldinho y Eto'o. Rijkaard posee los mejores mimbres de la Liga, lo que incluye al máximo artillero y al guardameta menos goleado, exponentes de las cifras del equipo, líder en ataque y defensa. Con todo ello, el Barcelona quiere rizar el rizo y firmar al final de temporada el récord absoluto de puntos de la historia de la Liga. La marca está en los ochenta del Real Madrid en el año 2001 y el Barça lleva en la actualidad sesenta y cinco, con treinta en juego. Aunque el equipo ha perdido un poco de frescura desde el inicio de campeonato, no carece de la capacidad de destrucción del juego rival que le garantiza, al menos, evitar la derrota. A esto ha contribuido una solución de urgencia que terminó siendo genial: el avance de la posición del defensa Márquez al mediocentro, debido a las lesiones de Motta y Edmilson. Su alter ego pocos metros más adelante es Deco. Además de destruir, ambos tienen la obligación de pisar el área rival. Esta semana, Frank Rijkaard incidirá en los errores de concentración, que provocaron más de un disgusto en los encuentros contra el Atlético de Madrid (gol de Fernando Torres) y el Chelsea (tres a cero para los de Mourinho en menos de veinte minutos). Por eso, el holandés pondrá como ejemplo el arranque del encuentro del Deportivo ante el Real Madrid disputado en el estadio de Riazor hace sólo cuatro jornadas. El mexicano Rafael Márquez y el italiano Demetrio Albertini se entrenaron en la jornada de ayer a diferente ritmo que el resto de sus compañeros debido a diferentes molestias que, en principio, no revisten gravedad ni les impedirán estar disponibles para el partido en Riazor.