«Si no se rompe, este Breogán será un equipo importante»

Fernando Hidalgo Urizar
Fernando Hidalgo REDACCIÓN

DEPORTES

El técnico ferrolano logró ante el Pamesa la sexta victoria en los últimos ocho partidos. En medio de un ambiente hostil, mantiene firme un rumbo que empieza a dar resultados

06 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Acaba de ganar al Pamesa, uno de los mejores equipos de la Liga. Lleva seis victorias en los últimos ocho encuentros; ha sobrevivido a las lesiones de dos de sus mejores jugadores, pero la grada le sigue sometiendo a un cruel castigo. En cualquier caso, Moncho López ha superado lo peor del temporal y comienza a demostrar con resultados que sus postulados eran ciertos. -Ante el Pamesa fue una victoria magnífica. -No fue nuestro mejor partido. El de Alicante en casa fue excelente a pesar de no estar Charlie Bell. Lo mejor del sábado fue el saber jugar con el marcador en contra durante mucho tiempo. -Hay que recordar que el Pamesa llevaba ocho partidos sin perder. -Más alguno de competición europea. -¿Esta victoria tiene lectura de cara al futuro? -Diría más de cara al pasado. El equipo, en el momento en el que se encuentra bien físicamente, va a más. Ostojic, Javi y Charlie estaban bien ante el Pamesa. Es una confirmación de que en la primera vuelta los problemas físicos nos han castigado. En cuanto nos recuperamos, ganamos partidos». -Bell se fue a los 40, ¿adónde llegará este chico? -Está jugando bien pero es capaz de hacer más cosas. Al Pamesa le hizo 40 puntos con un consumo alto de tiros, pero lo habíamos planteado así para que Pamesa siempre viera una amenaza en él. En los momentos importantes anotó siempre. Sus puntos fueron de calidad, pero también defendió a un grandísimo nivel, él nos dio muchas cosas, junto con Alzamora, en el trabajo táctico defensivo. -¿Era este jugador el que usted fichó? -No tenía claro que pudiera anotar tanto en la ACB, pero sí que era un jugador magnífico. A nivel de mi entorno dije que iba a ser el mejor o uno de los mejores escoltas de la ACB y lo está demostrando. -Hay quien dice como algo negativo que el Breogán es Bell-dependiente. -Sí, pero no lo veo como algo negativo. Hay equipos de dos mil millones de presupuesto que también tienen dependencia. Hay que respetar a los grandes jugadores, a los Bodiroga, Bell, Garbajosa... hay que respetarlos reconociendo que sus equipos tienen dependencia de ellos. -¿Cómo pudo el Breo fichar a este jugador? -Nos adelantamos. Hablé con Garbajosa, que había sido compañero suyo. Le dije que me interesaba para este equipo y me contó su opinión como jugador y compañero, que por supuesto fue óptima. En el club me dijeron que sí y todo se hizo rápido. -A lo largo del partido se escucharon algunos silbidos. Parece como si el público de Lugo, fuera demasiado cruel con usted. -Este público es de lo mejor que hay en la ACB. Durante el partido estoy abstraído. No me afecta. Es un público caliente y eso es bueno. Crea presión para ganar. A partir de ahí, hay en la opinión pública una valoración negativa de mí, pero no tiene importancia si no afecta al equipo. Lo importante es que el equipo trabaje y a mí no me afecte a la hora de tomar decisiones. Y si le soy sincero, afortunadamente no me afecta y puedo ejercer mi responsabilidad. -Está claro que no le ha afectado. Dicen de usted que es demasiado terco. -Lo que soy es entrenador de baloncesto con ya cierta experiencia. La valoración que tengo del equipo y la percepción no la llevo al debate público. No tiene sentido ni esto funciona así. Bajo mi punto de vista el equipo tiene unas necesidades y se arreglan entre cuatro paredes. A partir de ahí cada uno tiene una idea respetable de cómo hacer las cosas. -¿Cuál es su proyecto deportivo? -Nace con una idea de medio plazo, que se olvida ya en la pretemporada. Un equipo a contruir en dos temporadas e incluso tres. Esto es lo que a mí me trasladan cuando me vienen a buscar a Madrid. Hacemos un equipo con incorporaciones y gente joven, en el que hay chavales de un año más uno de contrato. Tenemos buenos jugadores contrastados que necesitan adaptación, unos a la Liga y otros a un nuevo rol. Todo esto hay que hacerlo dentro de unos cauces de normalidad, de trabajo, de entrenamiento, de darles confianza. Está claro que Lence -el presidente- y yo nos hemos quedado solos en la idea del medio plazo. El entorno es agresivo desde el primer día, la presión que hay sobre determinados jugadores se convierte en una cacería que no acabo de entender. Si la entendiera... Pero la cacería a la que se somete a Ostojic, Alzamora y Javi Rodríguez e incluso a Charlie Bell, del que se dijo que era un error tener este tipo de jugador, ha sido excesiva. De verdad, respeto todas esas opiniones, pero no las entiendo y por eso en algunos casos las llamo cacería. Lo único que puedo hacer es trabajar con el equipo, elevar el nivel de exigencia en el trabajo, que ya es alto y seguir construyendo un equipo. Si este Breogán no se rompe será un equipo importante la próxima temporada y quizá dentro de tres, que es lo que Lence quería. -Pero Lence vendió la moto de la euforia, que usted mismo revendió y que la gente compró. -Bien, nuestro discurso fue optimista. Dijimos que habíamos hecho un equipo para tratar de estar entre los ocho primeros. No comparto que ahora haya que sacudirnos porque levantamos las expectativas. El discurso del presidente es un discurso de alguien que pone mucho de su parte. ¿Tendríamos los técnicos que tener un discurso pesimista? Creo que se ha olvidado con mala intención que Gomis se ha perdido ocho encuentros, que Bell estuvo mal muchos partidos. -¿Dónde estaría el Breo sin los problemas de Bell? -Cuatro victorias más. Hasta el más pesimista creo que sabe que con Bell ante Alicante habríamos ganado, por ejemplo. -¿Le siguen culpando de haber fichado a Javi Rodríguez? -Lo que hay que hacer es culpar a Javi de su gran gran momento de forma. -Llamó la atención que Lence tuviera la sangre fría para no ceder a la presión y cesarle. -Pregúntele a Lence. Somos parecidos. Ambos tenemos la cabeza y la sangre fría.