Los de Vázquez buscan la cuarta victoria consecutiva.
14 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Alcanzar la zona de ascenso se resiste a pesar de que el Celta lleva once partidos consecutivos sin perder y tres victorias consecutivas. Los aspirantes a subir a Primera están cada vez más definidos y los equipos instalados en el pelotón de cabeza no ceden. Ni siquiera ganando hoy en Éibar los de Vázquez acabarían la jornada en puestos de ascenso si el Valladolid golea en su estadio al colista Córdoba. Eso sí, el cuarto triunfo consecutivo permitiría a los celeste dormir esta noche entre los tres primeros clasificados, una sensación que no experimentan desde las dos primeras jornadas del campeonato. La situación del partido de hoy es similar a la que se produjo hace una semana entre Celta y Xerez. De nuevo los vigueses se miden a un rival que, como los andaluces, llegaron a estar líderes destacados hace no demasiadas jornadas, y llevan una racha de resultados pésima que sitúa a los vascos ahora mismo un punto por debajo de los celestes. Los eibarreses han sumado solamente un punto en sus últimos cinco partidos. El Nástic de Tarragona y el Recreativo se llevaron los tres puntos en los dos últimos encuentros en Ipurúa, un campo que hasta entonces había sido una fortaleza. Sin embargo, estas rachas opuestas no son significativas, como se demostró el domingo pasado ante el Xerez, equipo que no se llevó de milagro los tres puntos de Balaídos, ya que fue muy superior al Celta. Para tratar de lograr el premio, Fernando Vázquez apuesta por el mismo sistema de juego que le dio buenos resultados en Terrasa y frente al Xerez: el 4-4-2. La única novedad está en los laterales, donde el técnico sentará a Israel en el banquillo, pasará a Ángel a la izquierda y dará el puesto en el lateral derecho a Iago Bouzón. El Celta se ha convertido en un equipo que hace goles con facilidad. Si falla Jandro, está Canobbio, y si el uruguayo no tiene su día, queda Vryzas. El cuarto hombre es Sava, tras la lesión de Sánchez. El argentino es la única incógnita. Ha dado muestras de calidad, pero se espera de él que también haga goles, algo que todavía está por demostrar. La cuestión está como siempre en marcar, al menos, un gol más que el rival.