ABRIENDO ayer la sección de Deportes de este periódico, al instante se despertó en mi ánimo la esperanza de que el Deportivo salga vencedor del partido que disputará al At. Madrid, en el campo del Manzanares. Antes de un partido nunca me dejo llevar por el optimismo. Ni siquiera en esos encuentros que se presentan fáciles sobre el papel, para cuanto más este de hoy frente a un rival que manifiesta iguales aspiraciones que los coruñeses por alcanzar una plaza para la Champions. ¿Por qué, entonces, esa esperanza que confieso?. Sencillamente, animado por el titular de la página en la que se resalta esa necesidad de «una victoria para respirar», según se puso de manifiesto en el ambiente coruñés a través del permanente debate a lo largo de la semana. Tal necesidad por superar el escollo del Atlético es compartida por la totalidad de los jugadores del Deportivo, entre los que algunos no ocultan el temor por irse distanciando del grupo de arriba. No sucederá si esta noche sale un 2 en el quinto casillero de la quiniela.