Padín sorprendió con una coleta «a lo Roberto Baggio»

Tino Rascado PONTEVEDRA

DEPORTES

Uno de los mayores placeres de los aficionados al fútbol es analizar al día siguiente la actuación de su equipo. Ese cambio de impresiones pospartido, que en ocasiones alcanza el acaloramiento, tuvo ayer en Pontevedra un tema estrella: la coleta de Padín. El catoirense nunca suele pasar desapercibido. Sin ser amante de las excentricidades tiene una increíble facilidad para desatar con su juego esa relación amor/odio con la que tiene dividida a la afición hasta extremos que unos lo consideran imprescindible en el equipo y otros acaban teniendo una mala digestión cuando se enteran que va a formar parte del once titular. En el encuentro de la Copa del Rey frente al Getafe se presentó con una coleta al más puro estilo Roberto Baggio. ¿Era un nuevo fetiche después del pésimo encuentro del domingo anterior en Lérida? Él dice que no, que tomó la decisión de ponerse la coleta «un día hablando con Xaco». Sin más. Fetiche o no, le dio suerte. Cuajó el encuentro más brillante de una temporada en la que le estaba costando demasiado trabajo completar una actuación digna. Ayer desveló que las prolongaciones de su cabello se las hizo María José, una peluquera que es prima de su mujer y que vive en Pontecesures. ¿Cuánto tiempo las llevará? Padín lo tiene claro: «Hasta que me canse de ellas». Ya pasó el mal trago del vacile de sus compañeros, por lo que a partir de ahora será más soportable. «¡Apartarse que viene Baggio!», fue lo que más escuchó el italiano de Catoira, quien confía que le den suerte el domingo contra el Almería de Fernando Castro Santos.